- La UE ha iniciado una consulta con la industria de semiconductores para evaluar el aumento de la producción de China de chips de generaciones anteriores.
- El enfoque de China en la producción de chips heredados, debido a las restricciones de EE. UU., genera preocupación en Occidente por problemas de exceso de oferta a largo plazo.
NUESTRA OPINIÓN
El enfoque de China en la producción de chips heredados es un alivio temporal que cura los síntomas pero no la enfermedad. La prioridad de China debería ser innovar en la fabricación de chips para que ninguna sanción pueda amenazar su desarrollo.
–Ashley Wang, reportera de BTW
Qué sucedió
La Comisión Europea ha iniciado una consulta con la industria de semiconductores en toda la región para recabar opiniones sobre el aumento de la producción de China de chips informáticos de generación anterior, según dos fuentes. Esta acción precede a dos encuestas voluntarias dirigidas a la industria de chips y a las principales empresas que utilizan chips, programadas para septiembre. Un portavoz de la Comisión confirmó que la consulta tiene como objetivo evaluar más a fondo el papel de los chips heredados en las cadenas de suministro.
La UE está planeando medidas más amplias, y la retroalimentación es solo una parte. La UE afirma proteger a sus industrias de la competencia china. Sin embargo, su cooperación con EE. UU., afirmando ambas partes gestionar dependencias y distorsiones del mercado, agrava las tensiones entre China y la UE. Cabe destacar que la Comisión ha impuesto recientemente aranceles provisionales de hasta el 37,6 % a los vehículos eléctricos chinos, lo que señala una postura potencialmente más dura de la UE hacia las prácticas comerciales chinas.
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Por qué es importante
La producción de chips ha sido un problema para China durante mucho tiempo. Este enfoque se deriva de las restricciones lideradas por EE. UU., que limitan el acceso de China a la tecnología de chips avanzada. A corto plazo, esta inversión reduce la dependencia de China de chips extranjeros. Sin embargo, los gobiernos occidentales están preocupados por los impactos a largo plazo, como los problemas de exceso de oferta que afectan a numerosas industrias, incluidas la automotriz y la electrónica de consumo. La consulta de la UE presagia un camino más difícil para China en la cuestión de los chips.
Para las empresas tecnológicas europeas como ASML, la expansión de la producción de chips heredados de China presenta oportunidades de ingresos, mitigando las restricciones a la exportación de tecnología avanzada de EE. UU. Sin embargo, fabricantes de chips como Infineon, STMicroelectronics y NXP enfrentan resultados mixtos, equilibrando la mayor competencia de China con los intereses comerciales en el mercado chino.

