• La administración Biden podría utilizar restricciones comerciales para impedir que Tokyo Electron y ASML suministren semiconductores avanzados a China.
  • Las empresas estadounidenses argumentan que estas posibles restricciones podrían perjudicar sus negocios y están presionando por un enfoque más suave.

NUESTRA OPINIÓN
La administración Biden está considerando imponer nuevas y estrictas restricciones comerciales a las empresas extranjeras que suministran tecnología de semiconductores a China. La posible medida, conocida como la Regla de Producto Extranjero Directo (FDPR, por sus siglas en inglés), tiene como objetivo frenar las actividades de empresas como Tokyo Electron y ASML si continúan permitiendo que China acceda a equipos avanzados de fabricación de chips. Esta propuesta es parte de un intento más amplio de evitar que China adquiera tecnologías avanzadas que podrían mejorar sus capacidades militares. A pesar de los posibles beneficios para la seguridad nacional, la propuesta ha encontrado oposición por parte de empresas estadounidenses y aliados internacionales debido a sus implicaciones potencialmente drásticas.
Heidi Luo, reportero de BTW

Lo sucedido

La administración Biden ha comunicado a sus aliados que podría utilizar la Regla de Producto Extranjero Directo (FDPR) para imponer estrictos controles comerciales a empresas como Tokyo Electron y ASML (Advanced Semiconductor Material Lithography) de los Países Bajos si continúan suministrando tecnología avanzada de semiconductores a China.

Esta medida está diseñada estratégicamente para limitar el acceso de China a equipos clave de fabricación de chips. En respuesta, Estados Unidos ha estado en contacto activo con funcionarios en Japón y los Países Bajos, subrayando que la activación de la FDPR podría ser inminente a menos que estos países refuercen sus controles de exportación a China.

Sin embargo, existe una importanteoposiciónal uso de la FDPR por parte de las empresas involucradas. Les preocupa que tal medida pueda provocar el desafío de Japón y los Países Bajos, lo que podría poner fin a su cooperación.

Además, existe una preocupación generalizada de que las empresas de todo el mundo puedan verse obligadas a eliminar productos estadounidenses de sus cadenas de suministro para evitar estas nuevas restricciones. Esta situación ya ha afectado a los mercados financieros, como lo demuestra una notable caída del 8% en las acciones de Tokyo Electron, lo que contribuyó a una fuerte caída en el promedio bursátil Nikkei 225 de Japón.

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Por qué es importante

La decisión del gobierno de Estados Unidos es vista tanto por las empresas estadounidenses como por los socios internacionales como un paso grave que podría interrumpir las cadenas de suministro globales y causar tensiones diplomáticas, particularmente con socios tecnológicos clave como Japón y los Países Bajos, según Bloomberg.

Además, estos acontecimientos han suscitado preocupación entre los principales fabricantes de equipos de chips. Tres de los mayores fabricantes de chips de Estados Unidos,Applied Materials, Lam Research y KLA, han criticado la política comercial actual por considerarla perjudicial, afirmando que han perdido miles de millones en ingresos y que la política está llevando a los clientes globales hacia competidores fuera de Estados Unidos.

La industria de chips estadounidense aboga por un enfoque político más equilibrado y ha propuesto ampliar los criterios de la Lista de No Verificadas para exigir licencias para ciertas transacciones de alto riesgo.

Sin embargo, la política también podría ser la causa de una crisis diplomática entre La Haya y Washington, según fuentes cercanas al pensamiento de ASML.