- El Reino Unido tiene la peor fiabilidad 5G entre las naciones del G7
- Los retrasos en planificación y la falta de inversión frenan el progreso
Qué ha ocurrido: Reino Unido lucha con baja disponibilidad 5G y velocidades lentas
Un informe reciente reveló que los usuarios móviles del Reino Unido tenían la peor experiencia de 5G entre las naciones del G7. Ciudades como Londres y Belfast mostraron un rendimiento particularmente pobre. El Reino Unido ocupó el último lugar en velocidades de descarga 5G y puntuaciones de fiabilidad. Los analistas culparon de la desaceleración a la decisión de 2020 de retirar los equipos de Huawei, lo que interrumpió las actualizaciones de red. Otros factores incluyen el acceso limitado al espectro, obstáculos en la planificación y una inversión insuficiente a largo plazo.
Los datos independientes destacan que los usuarios del Reino Unido acceden al 5G solo alrededor del 10 por ciento del tiempo. Este bajo rendimiento contrasta con una mayor disponibilidad en países como India, Corea del Sur, Francia e Italia. Los operadores citan los altos costes de las torres y las prácticas regulatorias variadas como barreras. Aunque la cobertura rural a menudo sigue siendo irregular, las áreas urbanas densas también sufren una mala recepción en interiores. Continúan los esfuerzos como las celdas pequeñas y el despliegue del 5G autónomo, pero persisten las limitaciones.
Lea también: El Reino Unido selecciona Teesworks para el centro de datos de IA más grande de Europa
Lea también: Oklo y Vertiv unen fuerzas para centros de datos de IA
Por qué es importante
La baja fiabilidad del 5G afecta el acceso diario a datos, streaming y uso de aplicaciones para millones. También impacta en los sistemas empresariales y las herramientas de trabajo remoto. Con tendencias tecnológicas como la IA, el transporte conectado y las ciudades inteligentes en crecimiento, una infraestructura deficiente puede frenar la innovación. Los expertos advierten que las brechas de cobertura pueden empeorar la brecha digital entre regiones. Sin reformas, el Reino Unido corre el riesgo de quedarse rezagado respecto a sus pares globales en calidad de red e inversión tecnológica.
Los operadores enfrentan presión para mejorar el servicio mientras manejan costos crecientes. Los objetivos del gobierno incluyen cobertura total de gigabit y 5G autónomo para 2030. Cerrar las brechas del sector requiere más espectro, leyes de planificación simplificadas y acceso simplificado a azoteas y sitios de torres. La difusión actual de zonificación restrictiva y oposición pública complica la instalación de sitios. Fortalecer la transparencia de la red y la financiación podría acelerar el despliegue. Hacerlo podría aumentar la fiabilidad móvil y apoyar las ambiciones digitales del Reino Unido.

