• El gobierno de EE. UU. planea apuntar a componentes y software de vehículos chinos.
  • Las medidas combinan proteccionismo y preocupaciones geopolíticas, lo que podría dar lugar a negociaciones entre EE. UU. y China.

NUESTRA OPINIÓN
El aumento de las ventas de automóviles chinos asequibles en EE. UU. ha provocado prohibiciones de componentes chinos, aumento de aranceles y medidas de seguridad de datos, lo que refleja una mezcla de proteccionismo económico y preocupaciones geopolíticas, y potencialmente conduce a negociaciones entre EE. UU. y China.

— Yasmine Luo, reportera de BTW

¿Qué ocurrió?

El Departamento de Comercio de EE. UU.planea proponer nuevas reglas sobre vehículos conectados el próximo mes, dirigidas a componentes clave y software fabricados en China y otros países adversarios, según declaró el jefe de controles de exportación, Alan Estevez. Estas medidas buscan garantizar que los componentes críticos para conductores se produzcan en países aliados debido a preocupaciones de seguridad nacional. Esta medida coincide con las declaraciones anteriores de la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, sobre posibles restricciones o prohibiciones a los vehículos conectados chinos.

Estevez destacó la importante amenaza que representan los automóviles modernos, que recopilan una gran cantidad de datos sobre los usuarios. “Un automóvil moderno tiene mucho software. Toma muchas fotografías. Tiene un sistema de conducción. Está conectado a su teléfono. Sabe a quién llama. Sabe adónde va. Sabe mucho sobre usted”, afirmó.

En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha pedido una competencia justa y ha destacado la popularidad mundial y la innovación de los automóviles chinos. Además, la Administración Biden planea aumentar significativamente los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos y otros bienes antes del 1 de agosto.
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Por qué es importante

El aumento de las ventas de automóviles chinos en EE. UU. se atribuye principalmente a su asequibilidad. En respuesta, EE. UU. planea prohibir los componentes de automóviles chinos y el software a bordo, al tiempo que aumenta los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos, con el objetivo de proteger el equilibrio de su mercado interno. Estas medidas también apuntan a abordar dos importantes preocupaciones de seguridad de datos asociadas con los automóviles conectados y el software de fabricación china: la recopilación de datos y la interacción de datos.

Las preocupaciones sobre la recopilación de datos incluyen datos del vehículo, datos ambientales, datos de sensores y datos de la cabina. Las preocupaciones sobre la interacción de datos se refieren a los fabricantes de equipos originales (OEM) y a los servicios de terceros que acceden a la geolocalización, los servicios de streaming y la información del usuario.

Las acciones del gobierno de EE. UU. reflejan una mezcla de proteccionismo económico y consideraciones geopolíticas. Las empresas chinas se oponen naturalmente a estas restricciones debido a sus intereses comerciales. Los matices geopolíticos de estas políticas sugieren que tanto China como EE. UU. podrían entablar negociaciones cercanas para buscar una resolución mutuamente beneficiosa.