- Las empresas europeas de energía limpia son cada vez más cautelosas a la hora de expandir sus operaciones o invertir en proyectos estadounidenses debido a la preocupación por una posible victoria electoral del expresidente Donald Trump.
- Esta incertidumbre está llevando a las empresas europeas a reconsiderar sus planes de expansión en EE.UU., lo que podría ralentizar el crecimiento del sector de la energía limpia y afectar la transición más amplia hacia la energía sostenible.
NUESTRA OPINIÓN
Los gigantes europeos de la energía limpia tienen ahora una relación de amor-odio con el mercado estadounidense. La calificación de Trump de las políticas climáticas de Biden como una “estafa verde” y la posible derogación de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) bajo su presidencia, que beneficia enormemente al sector de tecnología limpia, los mantienen al borde. Como dijo el director ejecutivo de la empresa de hidrógeno con sede en Luxemburgo H2Apex, la naturaleza impredecible de Trump hace que las inversiones a largo plazo en EE.UU. sean un juego arriesgado. Incluso estaban considerando establecer una planta de producción de tanques de hidrógeno en EE.UU., que se habría beneficiado significativamente de los incentivos de la IRA, pero los temores de un regreso de Trump los han obligado a desechar esos planes a pesar de las discusiones iniciales con clientes potenciales. El drama político en EE.UU. está afectando realmente los resultados de las empresas europeas.
–Miurio huang, reportero de BTW
¿Quésucedió
Las empresas europeas de energía limpia son cada vez más cautelosas a la hora de expandir sus operaciones o invertir en proyectos estadounidenses debido a la preocupación por una posible victoria electoral del expresidente Donald Trump. Trump ha criticado las políticas climáticas del presidente Joe Biden, calificándolas de “estafa verde”, y se espera que busque la derogación de laLey de Reducción de la Inflación (IRA)que ha beneficiado significativamente al sector de tecnología limpia. La IRA, promulgada en 2022, ofrece importantes exenciones fiscales y subsidios tanto para empresas estadounidenses como extranjeras que inviertan en energía sostenible.
La perspectiva de una segunda presidencia de Trump ha hecho que las empresas europeas desconfíen. El potencial de Trump para deshacer gran parte del trabajo climático de Biden, incluida la IRA, está causando dudas en la toma de decisiones. Peter Roessner, director ejecutivo de la empresa de hidrógeno con sede en LuxemburgoH2Apex,expresó su preocupación, señalando que la naturaleza impredecible de Trump hace que las inversiones a largo plazo en EE.UU. sean arriesgadas. H2Apex había considerado construir una planta de producción de tanques de hidrógeno en EE.UU., lo que habría reducido significativamente los costos bajo la IRA. Sin embargo, debido a los temores sobre la reelección de Trump, la empresa ha desechado estos planes a pesar de haber tenido discusiones iniciales con clientes potenciales.
La ansiedad entre las empresas europeas de tecnología limpia es palpable. La especulación del mercado sobre las posibilidades de Trump de recuperar la Casa Blanca se ha intensificado tras su reciente incidente en un mitin electoral y la posterior nominación republicana. Las encuestas recientes indican una carrera reñida entre Trump y Kamala Harris, la probable candidata demócrata que se alinea con las opiniones climáticas de Biden. Como resultado, las empresas europeas están reevaluando sus estrategias y planes de inversión en EE.UU.
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Por quéesimportante
La aprensión entre las empresas europeas de tecnología limpia pone de relieve una intersección crítica entre la política y la inversión global. La Ley de Reducción de la Inflación ha sido un importante impulsor para las empresas internacionales que buscan aprovechar los incentivos de energía limpia del mercado estadounidense. Si Trump derogara o alterara significativamente esta legislación, podría poner en peligro inversiones proyectadas de hasta 1 billón de dólares en tecnologías bajas en carbono para 2050, según Wood Mackenzie.
Consultoras como Roland Berger sugieren que, si bien es poco probable una derogación total de la IRA, una administración Trump aún podría socavar los incentivos para los vehículos eléctricos, la energía solar y otras tecnologías limpias. Por ejemplo, la empresa solar alemanaSMA Solaremitió recientemente una advertencia de ganancias, en parte debido a la incertidumbre política en EE.UU., y ha retrasado la elección de la ubicación para su nueva fábrica. Esta vacilación refleja las ansiedades más amplias de la industria, como lo demuestra el bajo rendimiento de las acciones de tecnología limpia y los retrasos en las decisiones de inversión.
A pesar de la incertidumbre, algunas empresas comoNordex, un fabricante alemán de turbinas eólicas, mantienen sus operaciones en EE.UU., enfatizando el valor a largo plazo del mercado estadounidense. Otras, como Thyssenkrupp Nucera y Nel, están posponiendo grandes inversiones hasta que el clima político se aclare.
El impacto de estas incertidumbres se extiende más allá de la tecnología limpia. La empresa alemana de maquinaria Trumpf ha informado de una caída del 12 % en las ventas en EE.UU., atribuyéndola a “incertidumbres geopolíticas” que están afectando las decisiones de inversión industrial. Esto ilustra cómo los acontecimientos políticos globales pueden crear una “parálisis de análisis” generalizada, complicando las decisiones estratégicas e impactando en varios sectores.
El efecto Trump subraya las implicaciones más amplias de la inestabilidad política en las estrategias de negocios e inversión internacionales. Mientras las empresas europeas navegan por estas aguas turbulentas, el resultado de las elecciones estadounidenses podría renovar su optimismo o profundizar su cautela estratégica.

