• Donald Trump promete aranceles a Apple si la UE impone un impuesto digital a las empresas estadounidenses.
  • La UE recibe un respiro temporal mientras Trump centra sus críticas en Francia.

Lo sucedido: Trump amenaza con aranceles a Apple por los planes fiscales digitales de la UE, señalando a Francia mientras alivia la presión sobre Bruselas

El expresidente de EE.UU. Donald Trump ha renovado las hostilidades con Apple, amenazando con imponer aranceles al gigante tecnológico si la Unión Europea avanza con sus planes de impuestos digitales dirigidos a las empresas estadounidenses. En declaraciones realizadas durante una entrevista de Fox Business, Trump expresó su enojo por lo que describió como esfuerzos europeos para “estafar a los Estados Unidos” mediante gravámenes digitales.

Advirtió que si países como Francia continúan con los impuestos propuestos a las empresas digitales estadounidenses, tomaría represalias con aranceles a los productos de Apple fabricados en el extranjero. Trump acusó a Apple de beneficiarse de la protección militar de Estados Unidos sin contribuir de manera justa en términos comerciales, afirmando: “Se aprovechan de nosotros en el comercio y se aprovechan en lo militar”.

Aunque Francia ha sido señalada, Trump se retractó temporalmente de criticar a la UE en general, insinuando una pausa estratégica. Esto ocurre mientras Apple sigue en el punto de mira por sus operaciones globales y su estructura fiscal, previamente cuestionada por la Comisión Europea por presuntas ayudas estatales en Irlanda.

Lea también: Trump Media busca recaudar 3.000 millones de dólares para activos cripto
Lea también: Trump impulsa el espectro de 600 MHz para fortalecer la conectividad en EE.UU.

Por qué es importante

La amenaza de Trump subraya las crecientes tensiones geopolíticas en torno a la economía digital, especialmente mientras la UE continúa con sus esfuerzos para gravar a las grandes empresas tecnológicas con sede en Estados Unidos que operan en todo el bloque. La Comisión Europea ha respaldado planes para implementar un impuesto a los servicios digitales, argumentando que los gigantes tecnológicos a menudo trasladan sus beneficios a jurisdicciones con bajos impuestos, privando de ingresos a los Estados miembros.

Apple, símbolo de la fortaleza tecnológica estadounidense, ha enfrentado previamente el escrutinio de la OCDE y de los reguladores por sus acuerdos fiscales. La amenaza de Trump de apuntar contra Apple podría reavivar las tensiones comerciales que se enfriaron después de que la administración Biden buscara cooperación con Europa en la reforma fiscal global.

Los analistas del sector advierten que la renovación de los aranceles podría interrumpir las cadenas de suministro y perjudicar a los consumidores estadounidenses. Apple fabrica una parte importante de sus productos en China, lo que significa que los aranceles probablemente aumentarían los precios. La postura de Trump también diverge de las actuales conversaciones fiscales globales, complicando los esfuerzos diplomáticos. Aunque sus comentarios no tienen un impacto político inmediato, señalan un posible cambio si regresa al cargo en 2025.