El apoyo de la ICANN al marco CAIGA de Smart Africa podría desplazar la toma de decisiones de procesos dirigidos por la comunidad a una supervisión con influencia política. La asociación pone de relieve la preocupación por que las instituciones africanas se rijan por normas diferentes a las de otros registros regionales de Internet. Una colaboración controvertida: la ICANN, organismo mundial encargado de coordinar los identificadores de Internet, se ha asociado con Smart Africa, una organización intergubernamental de 40 estados africanos, en el desarrollo de la Arquitectura Continental de Gobernanza de Internet para África (CAIGA).

Este marco, presentado en ICANN84 en Dublín, se ha descrito como dos años de trabajo conjunto entre las organizaciones. Aunque la ICANN describe su participación como asesora, la asociación incluye apoyo financiero y participación activa en el desarrollo del marco CAIGA, lo que suscita dudas sobre la neutralidad. Los críticos sostienen que ese compromiso corre el riesgo de transferir credibilidad a un modelo político de arriba abajo, en el que las decisiones podrían eludir la tradicional gobernanza dirigida por la comunidad de AFRINIC. Lea también: AFRINIC vs. CAIGA: Visiones contrapuestas del futuro de Internet en África.

Dinámica de poder emergente. En el marco CAIGA, Smart Africa podría respaldar políticamente las reformas de gobernanza de AFRINIC si los miembros no las adoptan. Las estructuras de participación remunerada, las líneas jerárquicas dobles y las recomendaciones gubernamentales directas a la junta de AFRINIC podrían permitir que la influencia política anule los procesos establecidos de múltiples partes interesadas.

Esto ha suscitado un debate sobre si se están aplicando normas diferentes a las instituciones africanas en comparación con otros registros regionales de Internet, como RIPE NCC en Europa o APNIC en Asia-Pacífico, que permanecen en gran medida aislados de la interferencia política. Lea también: CAIGA de Smart Africa: ¿Colaboración o centralización del poder? Implicaciones para la gobernanza global. La asociación ICANN–Smart Africa ilustra la tensión entre la soberanía digital y la gobernanza impulsada por la comunidad.

Si bien los gobiernos africanos tienen intereses legítimos en infraestructura, los críticos advierten que los mecanismos de respaldo político presentados como “multisectoriales” corren el riesgo de sentar un precedente que podría reconfigurar la gobernanza global de Internet. Los expertos subrayan que mantener procesos ascendentes es esencial para la confianza, la estabilidad y la integridad técnica de Internet en todas las regiones. A medida que la ICANN continúa participando en el desarrollo de CAIGA, la comunidad global observa de cerca.

La asociación subraya el delicado equilibrio entre la influencia regional, los ideales de múltiples partes interesadas y la necesidad general de normas de gobernanza coherentes en todo el mundo.