• Las elecciones de la junta de 2025 anuladas en medio de presuntas irregularidades procesales
  • Las partes interesadas temen que AFRINIC ya no opere dentro de los límites legales

Lo sucedido: AFRINIC violó repetidamente sus propios estatutos

ElCentro de Información de Redes de África (AFRINIC), el Registro Regional de Internet (RIR) para África, está bajo un creciente escrutinio después de que salieran a la luz una serie de violaciones de sus estatutos, muchas de ellas vinculadas a la elección de la junta de 2025 y su invalidación.

Sin embargo, este incidente es solo una parte de un patrón más amplio. Como se informó anteriormente, AFRINIC también se ha negado a reconocer poderes válidos de voto, ha aplicado de manera inconsistente las reglas de elegibilidad y finalmente anuló la elección de la junta de 2025 por lo que los críticos llaman un “tecnicismo”: un único poder no verificado. Esto ocurrió a pesar de un fallo de un tribunal de Mauricio que afirmaba la legitimidad de la elección.

El Síndico Oficial de AFRINIC, nombrado en medio de la agitación financiera y legal, rechazó los resultados y se negó a dar posesión a los miembros electos de la junta. El registro también enfrenta múltiples desafíos legales en curso por ignorar órdenes judiciales, lo que tensa aún más su reputación.

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Por qué es importante

AFRINIC es responsable de distribuir recursos de numeración de Internet, como las direcciones IPv4, en todo el continente africano. Su capacidad para desempeñar esa función se basa en la confianza, la neutralidad y una gobernanza transparente. Pero con votos válidos descartados, órdenes judiciales desestimadas y elecciones descarriladas, muchos ahora cuestionan si AFRINIC conserva la autoridad legal o moral para gobernar la infraestructura de Internet de África.

Los observadores han establecido marcados contrastes entre AFRINIC y sus contrapartes más estables como RIPE NCC y APNIC, que han evitado en gran medida las crisis de gobernanza. Los críticos han llegado a calificar la situación como una “crisis de gobernanza sin solución”.

Si no se propone una alternativa funcional pronto, la gestión de IP de África corre el riesgo de fragmentarse. Algunos operadores ya están considerando eludir completamente a AFRINIC. Cuanto más persista esta disfunción, más realista y urgente se vuelve la posibilidad de la disolución de AFRINIC.