• La visión de Musk para el futuro autónomo de Tesla genera entusiasmo pero carece de planes concretos.
  • Las acciones de Tesla cayeron un 9% tras el evento, dejando a los inversores con más preguntas que respuestas.

El tan esperado evento de presentación del robotaxi de Tesla en Hollywood la semana pasada tuvo todas las características de un clásico espectáculo de Elon Musk, con vehículos futuristas, robots humanoides y grandes promesas. Musk presentó al mundo el “Cybercab”, un taxi totalmente autónomo con un precio inferior a 30.000 dólares y que comenzará a producirse en 2026. También adelantó un robovan capaz de transportar a 20 personas, afirmando que estas innovaciones revolucionarían los espacios urbanos al “convertir los estacionamientos en parques”.

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El evento, con música electrónica de baile e incluso robots humanoides bailando, tuvo todos los adornos de una producción de Musk. Sin embargo, a pesar del entusiasmo, muchos inversores salieron del evento decepcionados. Aunque Musk pintó una visión convincente del futuro de Tesla, dio pocos detalles concretos sobre cómo planea ejecutar sus ambiciosos planes, lo que provocó que las acciones de Tesla cayeran casi un 9% al día siguiente, cerrando a 217,80 dólares.

Un problema clave para los inversores es la falta de claridad de Tesla sobre cómo cerrará la brecha entre sus capacidades actuales y su futuro autónomo. Tesla ha prometido que sus populares vehículos Model 3 y Model Y serán totalmente autónomos el próximo año en California y Texas, pero la compañía todavía está muy por detrás de competidores como Waymo de Alphabet, que utiliza tecnología de conducción autónoma más avanzada. Como señaló Matthew Wansley, profesor de la Escuela de Derecho Cardozo de Nueva York: “El software de Tesla está al menos años por detrás de donde está Waymo. Ningún diseño de vehículo llamativo va a cambiar eso”.

Además, aunque el concepto de robotaxi es emocionante, algunos inversores, como Ross Gerber, director ejecutivo de Gerber Kawasaki Wealth and Investment Management, están preocupados de que Tesla esté perdiendo el enfoque en su negocio principal de venta de vehículos eléctricos (EVs). “Durante los próximos 24 meses, Tesla tiene que vender EVs. ¿Por qué no nos centramos en eso?”, dijo Gerber.

Esta incertidumbre llega en un momento crucial para Tesla. Aunque las acciones han subido más del 30% desde que Musk anunció el giro hacia el robotaxi en abril, siguen bajando un 16% en el último año, en medio de una creciente competencia de fabricantes de vehículos eléctricos más baratos. Musk ha estado adelantando durante mucho tiempo un vehículo para el mercado masivo a un precio más bajo, que muchos consideran fundamental para el crecimiento de Tesla. Sin embargo, el evento del jueves dio pocas señales de que este vehículo sea una prioridad.

A medida que Tesla avanza hacia un futuro de conducción autónoma, la compañía enfrenta obstáculos significativos, tanto en términos de tecnología como de regulación. Queda por ver si Tesla puede cumplir las promesas de Musk, pero por ahora, los inversores se quedan esperando más detalles.