- Construirán un Laboratorio de Tecnología y desarrollarán Puntos de Prueba para probar conceptos de redes autónomas en entornos reales.
- Su trabajo aborda datos fragmentados, complejidad multi-proveedor, traducción de intenciones e inteligencia artificial confiable.
Lo que sucedió: Telstra y Ericsson han cerrado una colaboración estratégica
Telstra y Ericsson anunciaron una nueva asociación estratégica diseñada para avanzar en el movimiento mundial hacia redes autónomas. El acuerdo establece dos pilares principales de cooperación: la creación de un Laboratorio de Tecnología, donde se pueden diseñar y experimentar nuevas ideas, y una serie de Puntos de Prueba, que validarán esas ideas en condiciones de red reales.
Su asociación abordará los problemas fundamentales de la autonomía de la red e incluirá la superación de datos fragmentados y aislados, la resolución de la desconexión entre la intención empresarial y la ejecución de la red, el manejo de la complejidad en entornos multi-proveedor y multi-dominio, y la garantía de confiabilidad en los modelos de IA.
Para ello, planean varias líneas de trabajo:
- Avanzar en marcos de traducción de intenciones para convertir los objetivos empresariales en acciones de red.
- Construir un plano de conocimiento: una capa que combina datos, razonamiento e IA para monitorear y controlar la red de manera inteligente.
- Incorporar IA explicable y confiable para que la lógica de decisión sea transparente e interpretable.
- Catalizar la transformación de la industria compartiendo lecciones, validando resultados y promoviendo la interoperabilidad.
Esta no es la única iniciativa autónoma de Ericsson. Paralelamente, Ericsson ha anunciado movimientos con AT&T y T-Mobile en EE.UU., y ya trabaja en redes autónomas en la región de Asia-Pacífico con socios como CelcomDigi (Malasia).
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Por qué es importante
Las redes de telecomunicaciones se están volviendo más complejas. Tienen que soportar 5G, computación de borde, IoT, segmentación y servicios dinámicos. Los procesos manuales y la automatización basada en reglas inflexibles se están quedando atrás. Las redes autónomas prometen ser más receptivas, auto-reparadoras y eficientes.
Pero hay desafíos reales para hacer de esa promesa una práctica. Los datos a menudo viven en silos. Los objetivos empresariales son difíciles de codificar. Las redes involucran a muchos proveedores con sistemas diversos. Las decisiones de IA pueden ser opacas. Sin confianza, los operadores dudarán en permitir que las máquinas controlen infraestructuras críticas.
Al construir bancos de prueba reales (a través del laboratorio y los puntos de prueba), Telstra y Ericsson pretenden cerrar la brecha entre el concepto y la implementación. Su énfasis en la IA explicable ayuda a fomentar aún más la confianza. Su disposición a compartir resultados puede fomentar la alineación y la interoperabilidad de la industria.
Si el trabajo tiene éxito, podría fomentar una mayor adopción de operaciones autónomas entre muchos operadores a nivel mundial. Potencialmente podría reducir costos, acelerar el lanzamiento de nuevos servicios, reducir las interrupciones y mejorar la experiencia del usuario.

