• Telefónica Tech ha acordado vender sus operaciones comerciales en Colombia, México y Chile a la empresa tecnológica española Hiberus, lo que marca una importante reestructuración de su presencia en América Latina.
  • El acuerdo incluye una alianza estratégica para seguir atendiendo a clientes multinacionales, pero plantea dudas sobre la calidad del servicio a largo plazo y la autonomía tecnológica local, ya que Telefónica se centra en sus mercados principales.

Qué ha ocurrido: Venta de las unidades regionales

Telefónica Tech, la división de servicios digitales del gigante español de las telecomunicaciones Telefónica, ha firmado un acuerdo con la consultora tecnológica española Hiberus para vender sus operaciones comerciales en Colombia, México y Chile. Los términos de la transacción no se han hecho públicos, pero fuentes del sector estiman que podría rondar los 100 millones de euros, aunque esta cifra no ha sido confirmada formalmente por ninguna de las partes.

En virtud del acuerdo,Hiberusadquirirá la totalidad de las operaciones que hasta ahora gestionaba Telefónica Tech en estos importantes países latinoamericanos, abarcando áreas como la ciberseguridad, la computación en la nube, el IoT, el big data, la inteligencia artificial y las soluciones blockchain. Telefónica señala que la venta incluye una alianza estratégica que le permitirá seguir prestando servicios a clientes multinacionales en la región, lo que indica la continuidad de los servicios y el soporte de los contratos internacionales.

Es importante destacar que el Centro de Operaciones Digitales (DOC) en Colombia —un centro de infraestructura fundamental— no formará parte de la venta y permanecerá bajo el control directo de Telefónica Tech, lo que garantiza la continuidad para los clientes existentes desde su presencia más amplia. Ambas empresas han hecho hincapié en que se mantendrán las relaciones laborales y contractuales existentes de acuerdo con la normativa local, lo que sugiere un esfuerzo por mitigar las perturbaciones.

Este movimiento sigue el patrón más amplio de Telefónica de reestructurar su presencia en América Latina. A principios de 2025 acordó vender su participación en Colombia Telecomunicaciones (Movistar Colombia) a Millicom por unos 400 millones de dólares como parte de una estrategia para reducir su exposición en la región.

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Por qué es importante

La desinversión de Telefónica en unidades importantes de Colombia, México y Chile refleja un giro estratégico que la aleja de algunos mercados latinoamericanos que históricamente han reportado menores rendimientos en comparación con sus regiones principales en España, Brasil, el Reino Unido y Alemania. Esta reestructuración se alinea con el plan Transform & Grow de la compañía, que prioriza las soluciones digitales y tecnológicas de alto valor frente a los servicios de telecomunicaciones tradicionales.

Aunque la creación de una alianza estratégica con Hiberus tiene como objetivo garantizar la continuidad del servicio, los analistas y los agentes regionales pueden cuestionar cómo afectará este cambio a la autonomía local y a la capacidad tecnológica de estos mercados. Las transferencias de propiedad pueden remodelar la dinámica competitiva y podrían dar lugar a cambios en los precios, los estándares de servicio o las relaciones con los proveedores, sobre todo si el nuevo propietario da prioridad a estrategias de mercado diferentes.

También preocupan las repercusiones a largo plazo en la innovación regional y el desarrollo de capacidades. La salida de Telefónica Tech del control directo de estas operaciones podría reducir la inversión en los ecosistemas tecnológicos locales en un momento en que los servicios de nube y ciberseguridad son cada vez más importantes.

En última instancia, esta transacción pone de relieve una tendencia entre los grandes operadores mundiales a racionalizar sus carteras y centrarse en los mercados principales, aunque eso signifique renunciar a su influencia en regiones históricamente estratégicas pero comercialmente difíciles.

Todas las implicaciones para los clientes, los competidores y los reguladores de América Latina se irán desvelando a medida que avance la venta y se soliciten las aprobaciones regulatorias.