- Telefónica ha acordado vender su participación en telecomunicaciones colombiana a Millicom
- El acuerdo reduce la deuda neta en aproximadamente 1.550 millones de euros y potencia el enfoque regional del grupo
Qué ha ocurrido: Una salida limpia para reducir el apalancamiento
Telefónica ha acordado vender su participación mayoritaria en su negocio de telecomunicaciones colombiano a Millicom, una operación que reducirá la deuda neta del grupo español en torno a 1.550 millones de euros. La transacción, según informa TipRanks, forma parte del prolongado esfuerzo de Telefónica por simplificar su cartera y reforzar su balance.
Telefónica, uno de los mayores operadores de telecomunicaciones de Europa, ha pasado varios años reduciendo su exposición a partes de América Latina donde la rentabilidad se ha estancado y la volatilidad de las divisas ha complicado la planificación de capital. El acuerdo en Colombia implica la venta de la participación de Telefónica en Coltel, el operador detrás de la marca Movistar en el país, a Millicom, que ya tiene una fuerte presencia en la región.
Según la compañía, se espera que la desinversión mejore de inmediato los ratios de apalancamiento de Telefónica, liberando capital para invertir en mercados prioritarios como España, Alemania, Reino Unido y Brasil. El grupo ha repetido en varias ocasiones que quiere centrarse en territorios donde tiene ventajas de escala y caminos más claros hacia un flujo de caja sostenible.
Millicom, por su parte, está redoblando su apuesta por América Latina. La empresa opera bajo la marca Tigo en varios países y ha planteado la consolidación como una forma de obtener eficiencias en mercados móviles muy competitivos.
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Por qué es importante
La venta pone de relieve cómo los grupos de telecomunicaciones europeos recurren cada vez más a las desinversiones como vía rápida para reducir el apalancamiento. Años de fuertes gastos en espectro, despliegues de 5G e inversión en fibra han dejado los balances tensados, mientras que el crecimiento de los ingresos se ha mantenido moderado.
Desde una perspectiva financiera, las ventas de activos ofrecen un alivio inmediato en comparación con los recortes de costes graduales. Reducir la deuda puede disminuir los costes de financiación en un momento en que los tipos de interés, aunque estén bajando, siguen muy por encima de los niveles ultrabajos de la década anterior.
Desde el punto de vista estratégico, la medida también indica un retroceso en la idea de ser un operador verdaderamente global. La huella latinoamericana de Telefónica se ha reducido constantemente, lo que refleja la convicción de que el enfoque operativo importa ahora más que el alcance geográfico. El riesgo es que la venta de mercados en crecimiento limite el potencial al alza si las economías emergentes se recuperan más rápido que Europa.
Para Millicom, la transacción refuerza una apuesta de consolidación regional, confiando en que la escala dentro de América Latina aún puede generar rendimientos aceptables incluso cuando las valoraciones globales del sector de las telecomunicaciones siguen bajo presión.

