• El operador de fibra involucrado es Fiberpass, propiedad conjunta de Telefónica y Vodafone España.
  • La transacción valora Fiberpass en aproximadamente 1.500 millones de euros, incluyendo deuda, y AXA se convertirá en un inversor minoritario significativo.

Lo que sucedió: AXA adquiere una participación del 30% en Fiberpass de Telefónica y Vodafone España

Telefónica y Vodafone España habrían vendido una participación del 30% en su empresa conjunta de fibra óptica, Fiberpass, a AXA Investment Management. Se informa que el acuerdo ronda los 600 millones de euros. Las dos telecos habían estado buscando un inversor externo durante más de 18 meses.

Antes de la venta, la propiedad de Fiberpass estaba dividida: Telefónica controlaba aproximadamente el 63%, mientras que Vodafone España poseía alrededor del 37%. Tras la transacción, se espera que esas participaciones se reduzcan a alrededor del 60% para Telefónica y el 10% para Vodafone España. Según los informes, AXA se impuso a otros posibles postores como Vauban Infrastructure Partners, Pontegadea, CDPQ y GIC. Fiberpass cuenta actualmente con una cobertura de aproximadamente 3,6 millones de hogares en España y atiende a alrededor de 1,4 millones de clientes.

Cabe destacar que Telefónica y Vodafone inyectaron capital fresco en Fiberpass a principios de este año. Comprometieron 161,64 millones de euros en la empresa conjunta, reforzando el negocio mientras negociaban la inversión externa.

Lea también: VodafoneThree lanza una inversión de 14.100 millones de dólares para construir la red del Reino Unido
Lea también: Vodafone y AST SpaceMobile seleccionan Alemania como centro satelital

Por qué es importante

Este acuerdo marca una estrategia clara de ambos operadores para monetizar parte de su negocio de fibra manteniendo el control. Al incorporar a AXA, Telefónica y Vodafone España no solo obtienen financiación, sino también un socio financiero a largo plazo, lo que podría ayudarles a escalar e invertir más en infraestructura.

Para AXA, se trata de una sólida entrada en el mercado español de fibra óptica, reforzando su papel en los activos europeos de infraestructura digital. La valoración de alrededor de 1.500 millones de euros subraya el alto valor que han alcanzado estas redes de fibra.

Para la industria de las telecomunicaciones, la transacción ilustra una tendencia más amplia: las telecos están cada vez más dispuestas a vender participaciones minoritarias en empresas de red para obtener capital, en lugar de construir solas. Esto podría acelerar el despliegue de fibra y fortalecer los modelos mayoristas de fibra.

Finalmente, el acuerdo podría impulsar la competencia en el mercado español de fibra al liberar más capital para la expansión e innovación de la red, beneficiando potencialmente a los consumidores con una cobertura de fibra más amplia y mejores condiciones mayoristas.