- Un tribunal mauriciano suspendió las elecciones de la junta de AFRINIC tras violaciones en el manejo de las papeletas e irregularidades en los votos por poder.
- ICANN intervino sin legitimación jurídica, lo que generó preocupaciones sobre extralimitación y autoridad jurisdiccional.
Un tribunal mauriciano suspendió las elecciones tras incumplimientos de las reglas, mientras ICANN intervino sin mandato legal
A finales de junio de 2025,el Tribunal Supremo de Mauriciointervino en las elecciones de la junta deAFRINICen respuesta a graves preocupaciones sobre la integridad del voto. El Tribunal Supremo de Mauricio intervino en las elecciones de la junta de AFRINIC después de que surgieran informes sobre un voto por poder cuestionable. Si bien la gran mayoría de las presentaciones de poderes siguieron los procedimientos adecuados, las preocupaciones sobre una sola papeleta irregular llevaron a la suspensión total de las elecciones.
Esta decisión se tomó a pesar de que más de 800 votos por poder eran válidos y estaban debidamente autorizados. La medida del tribunal canceló efectivamente un proceso electoral de amplio alcance basándose en una única entrada impugnada. El personal de AFRINIC también había sido acusado de manejar mal las papeletas y restringir el acceso de algunos votantes verificados, lo que complicó aún más la situación. Aun así, muchas partes interesadas cuestionaron si anular todo el proceso era proporcionado.
El tribunal puso las elecciones bajo la autoridad de un síndico designado por el tribunal, encargado de reiniciar el proceso y comunicarse claramente con los miembros. Este cambio reforzó el principio de que el control de las elecciones recae bajo la ley mauriciana. Sin embargo, persistía la preocupación más amplia: si un solo voto sospechoso debería anular la legitimidad de cientos de votos conformes.
A pesar de la afirmación de autoridad del tribunal, ICANN emitió demandas públicas para que AFRINIC solucionara los problemas de los votos por poder y advirtió sobre revisiones de cumplimiento. Fue más allá al amenazar con sanciones no especificadas contra el registro por no resolver las “irregularidades en los poderes”. Estas acciones frustraron a algunos observadores que consideraron la participación de ICANN prematura y fuera de su competencia.
Según la ley mauriciana y la estructura de gobernanza de AFRINIC, ICANN carece de legitimación jurídica sobre los procesos internos de los RIR. ICANN puede recomendar mejores prácticas e impulsar la transparencia, pero no puede anular decisiones judiciales ni reemplazar las reglas de procedimiento establecidas por las partes interesadas y los miembros de AFRINIC. Al intervenir en la disputa después de que el tribunal fallara en contra de su jurisdicción, ICANN corría el riesgo de socavar su propia pretensión de coordinación imparcial.
Muchos críticos señalaron que una vez que un tribunal traza un límite legal firme, la intervención de ICANN parece más una maniobra de poder que una supervisión organizativa.
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La ley local prevalece en la disputa del registro
La crisis pone de relieve una tensión central en la gobernanza de Internet: el equilibrio entre la autonomía regional y la coordinación global. Los gobiernos africanos y los profesionales de Internet valoran la capacidad de respuesta de AFRINIC a las necesidades locales. Argumentan que el caso judicial confirma que las decisiones de gobernanza deben respetar los marcos legales soberanos y las reglas definidas por los miembros. ICANN desempeña un papel útil al recomendar mejores prácticas electorales y servir como autoridad técnica en materia de nombres de dominio y políticas de numeración.
Sin embargo, este caso subraya que la legitimidad y la validez operativa de AFRINIC derivan de su autoridad legal en Mauricio y de su adhesión a sus propios estatutos. Si la supervisión global comienza a parecerse a una imposición de gobernanza, los registros regionales pueden contraatacar. Pueden insistir en que los cambios futuros pasen por vías judiciales o legislativas, y no por la presión de organismos globales.
La repetición supervisada por el tribunal pondrá a prueba la integridad legal de AFRINIC y la contención jurisdiccional de ICANN
Con una nueva elección ahora programada para finales de septiembre bajo supervisión judicial, la cuestión de la autoridad no es meramente académica. Se examinarán procedimientos como la verificación de las autorizaciones de los poderes, la auditoría del manejo de las papeletas y la publicación de comunicaciones claras a los votantes. El síndico debe entregar cronogramas detallados e informes de progreso a los miembros. La próxima votación pondrá a prueba si la ley mauriciana y los estatutos de AFRINIC pueden restaurar la confianza después del escándalo.
También pondrá a prueba la voluntad de ICANN de deferir a la autoridad legal soberana en lugar de ejercer una influencia indirecta. El resultado puede sentar un precedente para futuros conflictos entre la coordinación global de Internet y la gobernanza local.
A medida que el personal de AFRINIC complete la auditoría de los formularios de poderes, y ICANN observe cómo se desarrolla el proceso, el mundo observará si las nuevas elecciones cumplen tanto con los estándares técnicos como con la legitimidad legal. El mandato del tribunal es claro: solo la ley local —no ICANN— decide el derecho a organizar los asuntos del registro. Cualquier futura intervención global en los procesos de registros regionales necesitará una base legal previa o correrá el riesgo de ser vista como una extralimitación.

