- Los principales operadores móviles de España — Vodafone España (propiedad de Zegona), MasOrange y Telefónica — han mantenido conversaciones para formar una red móvil compartida RANco, basándose en las empresas conjuntas de fibra existentes.
- Las conversaciones reflejan un cambio en las telecomunicaciones europeas hacia la coinversión y el uso compartido de redes como respuesta a los altos costes y a los desafíos estructurales de eficiencia del capital.
Lo sucedido: Las operadoras españolas buscan compartir la red móvil
Vodafone España, MasOrange y Telefónica, tres de las mayores empresas de telecomunicaciones de España, están explorando una empresa conjunta de red de acceso radioeléctrico (RANco) para compartir infraestructura móvil, según declaraciones del CEO de Zegona Communications, Eamonn O’Hare, el 26 de enero de 2026. Las conversaciones indican que la idea, largamente debatida, de compartir la red móvil está ganando impulso a medida que la economía del sector se contrae.
La propuesta RANco — inspirada en las anteriores empresas conjuntas de fibra compartida en España, como FibrePass y FibreCo — tiene como objetivo agrupar los activos de RAN móvil para reducir la duplicación en el despliegue de redes y los costes operativos. O’Hare reconoció que las conversaciones anteriores se habían retrasado mientras las empresas se centraban en proyectos de infraestructura de fibra, pero afirmó que «ahora volvemos con más energía» para considerar una entidad de red móvil combinada.
Vodafone España ya tiene acuerdos de itinerancia y mayorista con otros actores como Digi España, y MasOrange y Vodafone han establecido operaciones de fibra colaborativas respaldadas por inversores como GIC. La inclusión de Telefónica en una empresa conjunta de RAN móvil podría remodelar significativamente la dinámica competitiva.
O’Hare dejó claro que las fusiones y adquisiciones no son una prioridad, y subrayó que el objetivo es mejorar la eficiencia del capital, un desafío de larga data para los operadores que enfrentan altos costes en el despliegue y la operación de 5G y redes futuras. Operadores más pequeños como Avatel y Adamo corren el riesgo de verse presionados a medida que el mercado se consolida y compartir la red se convierte en una necesidad competitiva.
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Por qué es importante
Este desarrollo es importante para las empresas tecnológicas porque pone de relieve un cambio más amplio en las telecomunicaciones europeas hacia economías de «co-construcción, co-uso compartido» como respuesta estructural al aumento de los costes y a la disminución de los beneficios del capital de red. Los modelos tradicionales — en los que cada operador construye su propia red en todas partes — están demostrando ser menos sostenibles en una era de espectro caro, despliegue denso de 5G y la necesidad de estar preparados para el futuro 6G.
La infraestructura móvil compartida promete menores gastos operativos, despliegues de cobertura más rápidos y una mejor utilización del capital, pero también plantea interrogantes sobre la diferenciación competitiva y la supervisión regulatoria. Para los proveedores de red, los prestadores de servicios en la nube y los integradores de sistemas, los modelos de coinversión en redes podrían redefinir los ciclos de adquisición y las hojas de ruta tecnológicas, favoreciendo soluciones escalables e interoperables frente a despliegues a medida para un solo operador.
El caso español ofrece un ejemplo real de cómo los imperativos de eficiencia del capital están remodelando las estrategias de red en los mercados de telecomunicaciones maduros, y puede servir como termómetro para otras regiones europeas que sopesan colaboraciones similares en medio de condiciones económicas cada vez más ajustadas.

