• La solicitud de SpaceX ante la FCC describe un “Sistema de Centros de Datos Orbitales SpaceX” de hasta un millón de satélites para satisfacer la creciente demanda de computación de IA.
  • La constelación propuesta podría aprovechar la energía solar casi constante en órbita para reducir los costos energéticos y el impacto ambiental en comparación con los centros de datos terrestres.

Qué sucedió: Un concepto cósmico para la computación

SpaceX, la empresa de tecnología espacial fundada por Elon Musk y ampliamente conocida por su constelación de banda ancha Starlink, ha presentado una solicitud ante la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) buscando aprobación para lanzar hasta un millón de satélites que funcionarían como centros de datos orbitales para atender cargas de trabajo de inteligencia artificial.

Presentada el 30 de enero de 2026, la solicitud describe una red de satélites en órbita terrestre baja que operarían entre aproximadamente 500 y 2000 kilómetros sobre el planeta, dispuestos en capas orbitales estrechas diseñadas para maximizar la exposición a la luz solar para la generación de energía solar. Según la propuesta, los satélites aprovecharían la energía solar casi constante y se comunicarían a través de enlaces ópticos de alto ancho de banda, transmitiendo datos entre ellos y a las estaciones terrestres de Starlink, reduciendo la dependencia de las redes eléctricas y los sistemas de refrigeración terrestres.

SpaceX caracteriza la visión como un paso transformador para escalar la capacidad de cómputo para IA, eludiendo las crecientes limitaciones de energía, agua y terreno que enfrentan los centros de datos convencionales en la Tierra.

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Por qué es importante

De concretarse, el plan representaría uno de los cambios más audaces en la infraestructura que sustenta la computación de inteligencia artificial. Al aprovechar la energía solar gratuita e ininterrumpida en órbita, la propuesta de SpaceX podría reducir drásticamente los costos energéticos de la computación a gran escala, tradicionalmente uno de los gastos de más rápido crecimiento para los operadores de nube y a hiperescala.

Desde el punto de vista financiero, los analistas ven este giro audaz como parte de la preparación de SpaceX para una posible oferta pública inicial o fusión estratégica, posiblemente con la empresa de IA de Musk, xAI, para financiar los amplios requisitos de capital.

El proyecto también pone de relieve la intensificación de la competencia: Starcloud, Inc., una startup espacial estadounidense, ya ha comenzado a probar la computación de IA en órbita y se encuentra entre un creciente grupo que explora los centros de datos espaciales. El escrutinio regulatorio sobre los desechos orbitales, la asignación del espectro y la interferencia de radiofrecuencia serán obstáculos centrales a medida que las autoridades sopesen la escala sin precedentes de la propuesta frente a las preocupaciones sobre la congestión espacial y la sostenibilidad a largo plazo.