Shaquille O'Neal acordó pagar 1,8 millones de dólares para resolver las reclamaciones de los inversores relacionadas con su promoción de FTX, según la cobertura de Associated Press difundida por ABC y el reporte del mercado de criptomonedas de CoinDesk. El acuerdo propuesto se enmarca en el litigio más amplio Garrison contra Bankman-Fried sobre la promoción de FTX y las pérdidas de los usuarios tras el colapso de la plataforma.
La cifra es relevante porque supera los aproximadamente 750.000 dólares que, según CoinDesk, recibió O'Neal por su trabajo comercial para FTX. Esto no convierte el acuerdo en una admisión de que O'Neal dirigiera FTX o diseñara sus productos. Lo que sí aclara es la economía del respaldo de celebridades: el alcance reputacional puede convertirse en una superficie de responsabilidad cuando una plataforma financiera fracasa.
Para el mercado, el acuerdo no se trata tanto de una celebridad en particular como de la disciplina en la promoción pagada. FTX utilizó el poder de las estrellas para reducir la distancia percibida entre los productos cripto especulativos y los consumidores convencionales. Los litigios posteriores al colapso están asignando costos a esa transferencia de confianza, razón por la cual los anunciantes, las bolsas y las figuras públicas deberían tratar los respaldos de criptomonedas como exposición legal y no como trabajo de marca ordinario.

