- Rusia designa a Reporteros Sin Fronteras como una organización indeseable, haciendo que cualquier apoyo de ciudadanos sea sancionado con hasta cinco años de prisión.
- La medida extiende una campaña más amplia de supresión de medios, haciéndose eco de prohibiciones anteriores contra Amnistía Internacional y otras ONG.
Lo que sucedió: Rusia proscribe a Reporteros Sin Fronteras
El 14 de agosto de 2025, el Ministerio de Justicia de Rusia añadió oficialmente a Reporteros Sin Fronteras (RSF) a su lista de “organizaciones indeseables”. Esta designación, creada en virtud de una ley de 2015, prohíbe al grupo operar en Rusia y criminaliza cualquier interacción o apoyo de ciudadanos rusos, con penas de hasta cinco años de prisión.
La decisión fue aprobada internamente el 23 de julio, pero se hizo pública a mediados de agosto. RSF, con sede en París y sin oficina formal en Rusia, condenó la medida como un intento de suprimir el derecho a la información. La dirección de la organización dijo que el Kremlin apuntaba a las noticias independientes, enmarcándolas como una amenaza para la seguridad del Estado.
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Por qué es importante
La designación es parte de una campaña más amplia contra los medios independientes y los grupos de la sociedad civil en Rusia. Desde que la ley de “organizaciones indeseables” entró en vigor en 2015, las autoridades han prohibido cientos de ONG y medios, incluida Amnistía Internacional a principios de este año. Los críticos argumentan que el amplio alcance de la ley permite la supresión de la defensa legítima de los derechos bajo el pretexto de la protección de la seguridad.
Al añadir a RSF a la lista, Rusia restringe el acceso público a informes imparciales y aumenta los riesgos para quienes intentan hacer periodismo independiente. Envía una advertencia a otros organismos internacionales de vigilancia de los medios de que la colaboración con el público ruso conlleva graves consecuencias legales. Esta medida también refleja una tendencia creciente a tratar la prensa libre como una amenaza a la seguridad en lugar de una salvaguarda democrática, consolidando aún más un clima de miedo.

