Resumen

  • En 2001, National Recreation Reservation Service vendía reservas por teléfono, desde ordenadores locales y mediante ReserveUSA.com, con un reparto definido de las tasas.
  • GAO señaló en 2003 que ciertos cobros, incluidos los de reservas de campamentos, pasaban a una cuenta transitoria y se reconocían como ingresos cuando se usaban para otras necesidades operativas.

Planear una escapada de la pantalla delante de la propia pantalla era una buena utilidad para Internet. La reserva ofrecía al viajero un destino. El pago, por su parte, tenía otra ruta pendiente dentro de la administración: llegar al lugar y al momento correctos de las cuentas.

ReserveUSA.com abrió el canal de venta por Internet en mayo de 1999, según la cronología oficial incluida en el manual de 2014, página 4 de la introducción. El centro telefónico había comenzado en octubre de 1998 y el canal de venta presencial se incorporó en el verano de 1999. La web se sumaba a un servicio con varias puertas.

El informe de Forest Service del ejercicio 2001 explica cómo funcionaban. National Recreation Reservation Service atendía instalaciones de Forest Service y U.S. Army Corps of Engineers mediante teléfono, ordenadores en los puntos locales y un sitio interactivo. Se podían buscar campamentos, cabañas, áreas de uso diurno y permisos para zonas silvestres por mapa o por estado. Seguía habiendo un número gratuito.

El documento también explica el dinero. Los cobros se depositaban en una cuenta de U.S. Treasury. Las tasas de uso volvían a la agencia o concesionario que gestionaba el campamento; de las tasas de reserva salía la remuneración del contratista. Tras elegir dónde pasar unos días al aire libre, la operación continuaba entre oficinas.

La contabilidad tenía sala de espera

En mayo de 2003, GAO informó de un problema concreto. Forest Service no registraba como ingresos determinados cobros cuando los recibía, entre ellos ventas de mapas y tasas de reserva de campamentos. Se anotaban en una cuenta transitoria y se reconocían como ingresos al destinar el dinero a otras necesidades operativas. GAO advirtió de que esa práctica podía distorsionar los ingresos y los costes relacionados en los informes financieros.

El cobro y su reconocimiento contable estaban siguiendo calendarios distintos. Para quien debía conocer cuánto ingresaba un servicio y cómo se relacionaba con sus gastos, aquella espera cambiaba la información disponible. El trámite había encontrado una forma de prolongar el viaje después de que el cliente pagara.

El propio informe recogía un avance importante: Forest Service había logrado su primera opinión de auditoría sin salvedades sobre los estados financieros del ejercicio 2002, tras dedicar recursos considerables. La tarea pendiente consistía en disponer de información fiable en la actividad cotidiana. GAO pidió una estrategia que enlazara medidas, responsables, recursos y fechas; la agencia aceptó la recomendación.

Ese recorrido amplía la historia del primer servicio de reservas por Internet. La página ayudaba a organizar una estancia; el trabajo administrativo seguía con recibos, cuentas y conciliaciones. Para completar la operación, también quienes llevaban los libros necesitaban llegar a destino.