Resumen

  • PTS consulta la subasta de 1427–1517 MHz: 90 MHz divididos en dieciocho bloques nacionales de 5 MHz, con una vigencia propuesta de 24 años y 10 meses.
  • El regulador no prevé exigir cobertura ni despliegue y propone prescindir de un tope de espectro. La banda solo lleva tráfico descendente; el operador necesita otra frecuencia para el enlace ascendente.

Ganar uno de estos bloques no basta para mantener una conversación. La propuesta de PTS de octubre reparte 90 MHz entre 1427 y 1517 MHz en dieciocho piezas de 5 MHz que podrán agruparse en permisos nacionales. El uso terrestre armonizado es solo de bajada. Para que el cliente responda, hace falta otra banda. Esa dependencia favorece a quien ya puede acoplar los nuevos bloques a una red y a derechos de subida.

PTS plantea una vigencia de 24 años y 10 meses para dar certidumbre a la inversión. Pretende celebrar la subasta a comienzos de 2028, por ahora en el primer trimestre. La consulta pública recibe comentarios hasta el 26 de noviembre de 2026. El reglamento detallado y las condiciones de los permisos se someterán a otra consulta en el segundo trimestre de 2027.

El documento excluye una promesa de cobertura por una razón técnica. PTS dice que la banda puede aumentar capacidad y cobertura de las redes móviles, pero por sí sola no tiene canal de subida. Sus antiguas obligaciones de despliegue se referían a bandas capaces de satisfacer la meta exigida; aquí el regulador propone no imponerla. Un adjudicatario podrá tener un derecho nacional duradero sin prometer que este bloque llegue a una población concreta.

La decisión de no fijar un tope de espectro responde a otra evaluación: PTS considera que el mercado móvil minorista sueco funciona competitivamente, con cuotas de los cuatro grandes operadores más próximas y posibilidades de cambio para los clientes. La cantidad de bloques se decidiría en rondas de reloj; después se asignaría su posición. El proyecto adjudicaría el bloque 1 al ganador del bloque 2. Ni el precio final ni esa mecánica están cerrados.

La pregunta de inversión es quién dispone de la otra mitad del sistema. Una frecuencia descendente de casi veinticinco años vale mucho más para una red que ya puede darle subida y desplegarla. PTS invita ahora a discutir si su diseño debe dejar esa decisión enteramente a la puja y a las carteras de los operadores.