Summary

  • PTS acepta desde el 1 de octubre solicitudes en 3800–3920 y 3990–4130 MHz: 260 MHz distribuidos en dos tramos, con hasta 80 MHz por permiso y un plazo posible de cinco años.
  • El permiso cubre una finca o parte de ella. Incluso dos parcelas colindantes necesitan solicitudes separadas; el operador local planifica su red sin protección frente a interferencias de redes nacionales y locales vecinas.

Una planta industrial puede tener una sola puerta de seguridad y dos referencias catastrales. Esa diferencia basta para partir su expediente de radio. La guía de PTS exige una solicitud por parcela, también cuando las fincas se tocan; dos zonas separadas dentro de una misma finca requieren expedientes distintos. El solicitante debe aportar un mapa, el punto central y, si procede, las plantas del edificio. La red puede ser una; la autorización se trocea según el suelo.

PTS abrió la ventanilla el 1 de octubre de 2026 para 3800–3920 y 3990–4130 MHz. Entre ambos tramos quedan 70 MHz, de 3920 a 3990, fuera de esta asignación. Las solicitudes empiezan en 10 MHz y avanzan de diez en diez hasta 80 MHz por permiso. Puede concederse una vigencia de cinco años. Que haya 260 MHz abiertos no implica que una empresa reciba toda esa capacidad: el regulador comprueba la disponibilidad en el lugar solicitado.

El permiso tampoco entrega una burbuja radioeléctrica blindada. Las condiciones técnicas oficiales dejan la planificación a cargo del titular y exigen dúplex por división temporal. Las estaciones deben sincronizarse en primer término con los titulares móviles nacionales de 3400–3720 MHz. PTS no protege la red local frente a interferencias procedentes de esas redes o de redes locales cercanas en 3720–4200 MHz. El uso completamente asíncrono solo cabe si no causa interferencia a ninguna de ellas. También corresponde al titular coordinarse con nuevos usuarios locales.

Hay una cifra que convierte el lindero en ingeniería: fuera del área permitida la densidad máxima es −80 dBm por 20 MHz, medida a dos metros del suelo. Dentro, al menos un transmisor fijo debe entrar en servicio y mantenerse operativo en un máximo de doce meses desde el inicio del permiso. Antes de que venza el plazo, el titular debe pedir uno nuevo si quiere seguir usando la frecuencia.

PTS cita puertos, minas, fábricas, instalaciones energéticas y campus como posibles usuarios. Su comunicado acredita la apertura de solicitudes, no cuántos permisos se han concedido ni qué redes funcionan. La prueba vendrá cuando un proyecto que ocupe varias fincas muestre sus títulos, sus bloques de frecuencia y su red real. El mapa catastral ya decidió dónde empieza el trabajo; aún falta saber cuánto cuesta cruzarlo.