• La estructura de proxy de AFRINIC otorga un control excesivo a unos pocos intermediarios.
  • Los expertos afirman que las reglas actuales debilitan la representación justa y la supervisión democrática.

La controversia del voto por proxy sacude a AFRINIC

La crisis electoral interna de AFRINIC ha expuesto una falla más profunda: su sistema de voto por proxy. Según los estatutos del registro, los miembros que no pueden asistir a las reuniones pueden asignar su poder de voto a otro. En teoría, esto garantiza la participación. En la práctica, ha creado una jerarquía en la que unos pocos agentes bien conectados controlan grandes bloques de votos.

Durante la anulada elección de la junta directiva de junio de 2025, una sola solicitud de proxy impugnada provocó la suspensión total de la votación. Cientos de votos legítimos quedaron sin contar y no se instaló una nueva junta.

Lea también: El escándalo oculto de AFRINIC: cómo las tarifas legales expusieron una cultura de corrupción
Lea también: Reformas del voto por proxy para AFRINIC: cómo debería ser un modelo justo

Cómo las reglas de proxy cambian la dinámica de poder

El mecanismo de proxy se diseñó originalmente para ayudar a los miembros dispersos por África a participar a pesar de las barreras de viaje. Sin embargo, la falta de una supervisión estricta ha permitido la concentración de poder. Algunas personas y empresas acumulan múltiples proxies, votando en nombre de decenas de miembros ausentes.

Esta concentración otorga a unos pocos actores la capacidad de inclinar las elecciones, controlar las nominaciones e incluso influir en los debates de políticas. Cuando AFRINIC anuló su elección de junio debido a un proxy impugnado, demostró no un compromiso con la equidad, sino un sistema de gobierno paralizado por la centralización excesiva. La dependencia del registro en la verificación manual, sin auditorías independientes, lo hace propenso a la manipulación y al estancamiento procesal.

Lea también: Las elecciones de septiembre de AFRINIC fueron una violación flagrante de sus propios estatutos

Hacia una representación más justa

A diferencia de APNIC o RIPE NCC, AFRINIC carece de transparencia en la divulgación de votos. Los miembros no pueden verificar cómo se autorizaron los proxies o si se emitieron según las instrucciones. Para restaurar la credibilidad, los expertos sugieren que AFRINIC debe adoptar reformas consistentes con las normas internacionales de gobierno:

  1. Hacer cumplir los límites de proxy. Limitar la tenencia de proxies a un número verificable y exigir el registro transparente de cada titular de proxy.
  2. Auditoría pública de votos. Auditores independientes deben verificar las autorizaciones de proxy y publicar recuentos anonimizados para garantizar la integridad.
  3. Voto remoto digital. Los sistemas seguros en línea podrían reemplazar los proxies en papel, reduciendo las oportunidades de concentración o manipulación.
  4. Registro de miembros transparente. Hacer que los registros de votación y los datos de quórum estén disponibles para todos los miembros, no solo para los internos.
  5. Claridad legal. Modificar los estatutos para evitar que elecciones enteras sean anuladas por tecnicismos procesales.

Sin reformas, AFRINIC corre el riesgo de convertirse en una institución donde la gobernanza la deciden no sus miembros, sino quien controle los proxies. Ese resultado aislaría aún más al registro regional de Internet de África de los estándares cooperativos y transparentes que mantienen sus pares globales.