• Digi no cumplió con las normas de seguridad y planificación en el despliegue de fibra, según el tribunal
  • El caso refleja la creciente presión de los operadores establecidos ante la disrupción de precios del nuevo entrante

Lo que ocurrió: El tribunal paraliza la construcción de fibra de Digi por incumplimiento de normas

Un tribunal de comercio de Bruselas ha fallado a favor de Proximus, el mayor proveedor de telecomunicaciones de Bélgica, en un caso legal contra la recién llegada Digi por sus prácticas de despliegue de fibra. Según BruxellesToday, el tribunal ordenó a Digi detener ciertas actividades de construcción tras comprobar que no había seguido las normas clave de planificación y seguridad. El tribunal determinó que Digi no exhibía la señalización adecuada en las obras y no había obtenido los permisos necesarios para instalar cables de fibra a través de líneas aéreas.

Digi, un grupo rumano de telecomunicaciones, entró en el mercado belga a finales de 2024 lanzando ofertas de móvil y banda ancha de bajo coste. Comenzó el despliegue de su red a principios de ese año, con el objetivo de ganar terreno rápidamente en un entorno competitivo. Sin embargo, la reciente sentencia podría ralentizar la construcción de su infraestructura y aumentar los costes, ya que cualquier futura infracción podría conllevar una multa de 3.000 euros por violación, hasta un límite de 1,5 millones de euros.

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Por qué es importante

Aunque la decisión judicial puede no suponer un daño financiero significativo, marca un momento crítico en la competencia de telecomunicaciones de Bélgica. La entrada de Digi ya ha sacudido el mercado. La semana pasada, el regulador belga, el BIPT, confirmó en su estudio de tarifas que la llegada de Digi provocó precios más bajos y nuevas ofertas, especialmente entre las marcas secundarias. El regulador atribuyó a Digi el haber reavivado la presión competitiva en un mercado dominado durante mucho tiempo por cuatro actores: Proximus, Orange, Telenet/Base y VOO.

Digi se sitúa ahora como el cuarto operador de red móvil en Bélgica, un estatus que la Comisión Europea ha alentado en los mercados de toda la UE para preservar la competencia basada en infraestructuras. Pero este crecimiento conlleva un mayor escrutinio. Digi ya ha enfrentado rumores financieros y se vio obligada a negar problemas de liquidez a principios de este año. Su empresa matriz, Digi Communications, reportó 53.000 suscriptores móviles (RGUs) en el primer trimestre de 2025, una cifra modesta pero notable para un nuevo actor.

La sentencia judicial pone de relieve no solo la supervisión regulatoria, sino también la resistencia más amplia que Digi enfrenta por parte de los operadores establecidos, que vigilan cada uno de sus movimientos.