- Las redes celulares privadas han alcanzado 6.500 instalaciones en vivo en todo el mundo, impulsadas por la demanda de conectividad dedicada.
- Los analistas advierten que la escalabilidad y el valor en el mundo real aún no están probados a pesar del rápido crecimiento de las implementaciones.
Lo que sucedió: Las redes privadas alcanzan las 6.500 implementaciones, impulsadas por la demanda empresarial
El mercado de lasredes celulares privadas—sistemas dedicados LTE y 5G desplegados para empresas o sitios específicos— ha crecido considerablemente, con6.500 implementaciones en vivo registradas a nivel mundial para finales de 2025. Esta cifra excluye pequeñas pruebas de concepto y se centra en redes operativas en fábricas, campus, puertos, aeropuertos y otros entornos empresariales.
Según Berg Insight, una firma de investigación de telecomunicaciones, este crecimiento marca un punto de inflexión: lo que antes era un área de nicho e impulsada por la oferta ahora se ve cada vez más impulsado por la demanda de usuarios que necesitan conectividad inalámbrica de baja latencia y alta capacidad para aplicaciones como la automatización y la monitorización en tiempo real.
Se estima que el mercado general de estas soluciones celulares privadas —construidas principalmente con tecnologías LTE o 5G— tiene un valor de 2.400 millones de dólares, lo que refleja inversiones en espectro, radios, software de red central y servicios de integración.
Este desarrollo se produce mientras más reguladores ponen a disposición espectro dedicado para redes privadas en varios países, como parte de una tendencia más amplia destinada a estimular la digitalización industrial y los sistemas IoT de próxima generación.
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Por qué es importante
La expansión de las redes privadas sugiere que las empresas buscan un mayor control sobre la conectividad inalámbrica del que pueden ofrecer las redes móviles públicas por sí solas, especialmente donde la fiabilidad, la seguridad o el rendimiento a medida son cruciales. Sectores como la fabricación, la logística y las infraestructuras críticas ven estos sistemas dedicados como habilitadores de la automatización, la robótica y los flujos de datos de alto rendimiento.
Sin embargo, la generalización de las redes privadas plantea dudas sobre su valor y escalabilidad a largo plazo. Si bien las cifras de implementación son impresionantes, aún no está claro cuántas empresas seguirán invirtiendo a medida que las redes envejezcan o se actualicen a tecnologías más avanzadas como 5G-Advanced o los futuros estándares 6G. Los resultados en el mundo real —como ganancias medibles de productividad, reducción de costes operativos o integración perfecta con las redes públicas— aún no se han demostrado de forma generalizada.
También está la cuestión del coste y la complejidad: los sistemas privados requieren experiencia en diseño, licencias de espectro, integración y mantenimiento, habilidades que muchas empresas pueden tener dificultades para desarrollar internamente. Esto puede llevar a la dependencia de integradores de sistemas o socios de telecomunicaciones, difuminando la línea entre las redes propias de la empresa y los servicios gestionados.

