Resumen

  • Ofqual atribuye a tres fallos distintos la falta de grabaciones para revisar calificaciones o investigar una sospecha de fraude. En otro incidente se perdieron de forma permanente las grabaciones y las hojas de evaluación de 16 alumnos.
  • La multa de 150.000 libras y la auditoría independiente acordada por ABRSM sitúan la captura, recuperación y conservación de pruebas en el centro de la gobernanza de las cualificaciones. Ofqual no encontró conducta intencionada ni exposición de datos sensibles.

Una confirmación no acreditaba que el archivo estuviera guardado

El primer fallo empezó con una señal tranquilizadora. Los examinadores grababan las pruebas prácticas de música en iPads mediante una aplicación de un tercero. En ocasiones, la aplicación confirmaba que la carga había terminado aunque el audio no hubiese llegado al sistema de ABRSM. Según el procedimiento indicado, el examinador borraba entonces la copia local porque entendía que ya estaba almacenada. Ofqual calcula que hasta 8.539 grabaciones quedaron sin conservar de esta manera entre diciembre de 2023 y abril de 2025. Veinte alumnos que solicitaron revisar su calificación no pudieron hacerlo con todas las pruebas originales.

La distinción es sencilla desde el punto de vista operativo y decisiva para la institución: el aviso de que una transferencia terminó no demuestra que el archivo pueda recuperarse. Cuando desaparece la copia del dispositivo, también se pierde el material con el que comprobar una reclamación posterior. Ofqual atribuyó el primer incidente a un defecto de la aplicación externa. Reconoció que ABRSM trabajó con el desarrollador, desactivó el borrado automático y reforzó la conservación, aunque señaló que resolver el problema del software llevó casi 17 meses desde su identificación.

El segundo fallo no tenía una solución de software

En junio de 2024, un examinador enfermó durante una gira por Escocia. Al reasignar las citas restantes, una acción equivocada en el sistema de gestión de exámenes de ABRSM eliminó las grabaciones y las hojas de evaluación ya cumplimentadas de 16 alumnos. Los archivos aún no se habían respaldado en la nube y seguían en el iPad del examinador. Después, un procedimiento de protección obligó a restablecer el dispositivo para recuperar el acceso, y los archivos se borraron definitivamente.

ABRSM tuvo que determinar los resultados a partir de las notas escritas del examinador. Hubo retrasos y los alumnos no pudieron solicitar una revisión normal basada en sus interpretaciones originales. Cuatro presentaron quejas; ABRSM les reembolsó el importe, financió su preparación y ofreció nuevas convocatorias. No fue el mismo fallo que la falsa confirmación de carga: coincidieron una operación en el sistema, una copia de seguridad pendiente y una decisión para recuperar el dispositivo. El episodio muestra que la recuperación debe funcionar también cuando el personal o el equipo dejan de estar disponibles.

El plazo de conservación puede vencer antes de que surja la pregunta

Un tercer caso puso de relieve otro equilibrio. En octubre de 2025, ABRSM investigó una posible manipulación relacionada con un solicitante en el extranjero que había inscrito a 710 alumnos en pruebas de rendimiento. La entidad encontró indicios de vídeos reutilizados. Sin embargo, su política conservaba las grabaciones durante 130 días después de publicar los resultados. Cuando surgieron las dudas, ya no estaban disponibles las grabaciones de 231 alumnos, lo que limitó la investigación sobre ese grupo.

En este caso, la ausencia se debió al plazo de conservación, no al defecto de carga ni a un borrado accidental. El aviso no afirma que todos los alumnos estuvieran implicados; explica que la falta de material impidió completar la investigación en esos casos. Las grabaciones conservadas permitieron examinar otras entradas, detectar vídeos repetidos y descartar sospechas en situaciones donde no hubo fraude. La evidencia sirve para ambos lados del control: puede sustentar una sanción y también proteger a un alumno de una acusación sin fundamento.

Corregir un registro no garantiza que la corrección circule

Ofqual trató por separado los títulos inexactos de los certificados. Una plantilla obsoleta dio un nombre incorrecto a unos 72.064 certificados, aunque los títulos de las unidades eran correctos. El aviso no dice que las cualificaciones en sí fueran inválidas. ABRSM corrigió después los certificados digitales, informó a los alumnos y ofreció sin coste nuevos documentos impresos. Para marzo de 2025 había distribuido 3.982 reemplazos.

El regulador se centró en la respuesta inicial: ABRSM primero descartó avisar de forma proactiva y sustituir de manera general los certificados en papel, y cambió de criterio tras la intervención de Ofqual. La entidad supuso que quienes no pidieron una copia impresa aceptaban la versión digital, pero no comprobó si habían abierto o entendido la explicación. Los certificados impresos erróneos tampoco se retiraron. Por eso puede coexistir una base de datos corregida con un documento inexacto que sigue usando su titular.

La sanción deja pendiente demostrar que los controles funcionan

La resolución final de Ofqual está fechada el 7 de octubre y se publicó el 14 de octubre de 2026. ABRSM aceptó los incumplimientos especificados mediante un acuerdo. La multa asciende a 150.000 libras; Ofqual afirma que el acuerdo permitió fijar una cantidad inferior a la que habría impuesto en un procedimiento plenamente impugnado. Un aviso separado de costes exige 10.000 libras por los costes de investigación y ejecución. ABRSM también se comprometió a encargar y pagar una auditoría independiente de la conservación de los registros de evaluación.

El aviso marca límites importantes. Ofqual no encontró pruebas de infracciones intencionadas ni indicios de que se perdieran o pusieran en riesgo datos sensibles. Tuvo en cuenta que ABRSM comunicó los problemas, cooperó, tomó medidas correctivas y presentó un plan de acción. El caso trata de la disponibilidad e integridad de las pruebas de examen, no de una filtración. La documentación pública consultada aún no demuestra el resultado de la auditoría.

Para una entidad que otorga cualificaciones, el expediente del examen es más que un archivo. Hace que un resultado pueda revisarse, una acusación pueda comprobarse y una corrección pueda verificarse. La utilidad de una revisión depende de recuperar los materiales después de la decisión inicial. Esto no exige conservarlos para siempre: requiere proteger la evidencia pertinente mientras haya una revisión o investigación legítima, verificar que existe una copia remota antes de borrar el original local, restaurar las copias de seguridad y corregir los certificados que tienen los alumnos.

El aviso permite recurrir ante el First-tier Tribunal en un plazo de 28 días por motivos determinados. Este artículo no establece si se presentó un recurso. La auditoría independiente puede aportar la siguiente prueba de que los controles modificados funcionan; el compromiso de hacerla no equivale a que ya se haya completado.

Fuentes- Comunicado de Ofqual