Más de 126 Tbps de capacidad mediante multiplexación óptica por división de longitud de onda. Mejora la redundancia de la red y está preparado para soportar IA, nube y servicios de baja latencia. ¿Qué sucedió? El cable entra en funcionamiento. NEC Corporation de Japón, actuando como integrador de sistemas, ha completado la construcción y el despliegue del cable del Sudeste Asiático-Japón 2 (SJC2), que une Singapur, Hong Kong y Japón con un cable submarino óptico de 10.500 km.
Capaz de ofrecer más de 126 Tbps mediante multiplexación por división de longitud de onda, el sistema también cuenta con ramificaciones adicionales hacia otros destinos de Asia-Pacífico. El consorcio SJC2 afirma que esta infraestructura proporcionará “una capacidad de ancho de banda sin igual y una latencia ultrabaja” para impulsar los servicios de nube de próxima generación y los basados en IA. En este contexto, el cable SEA-Japón coincide con la reciente prueba de NEC de una transmisión récord de 800 Gbps a lo largo de 2.100 km, lo que subraya la ventaja técnica de NEC en sistemas submarinos NEC Global.
Lea también: Airtel aterriza el cable submarino 2Africa Pearls en Mumbai. Lea también: El streaming supera a la televisión tradicional por primera vez. Por qué es importante. El SJC2 de SEA-Japón no es simplemente otro cable: es un activo estratégico de infraestructura ante el aumento del tráfico de internet procedente de plataformas en la nube, cargas de trabajo de IA y aplicaciones en tiempo real. Como ha demostrado NEC, el futuro reside en sistemas que puedan transportar señales de capacidad ultraalta a grandes distancias.
Al reducir la congestión de la red y mejorar la diversidad de rutas, el SJC2 ofrece una mayor resiliencia frente a las roturas de cable, riesgos recurrentes que pueden tardar semanas y costar millones de dólares en repararse. Fundamentalmente, el cable consolida el papel de Asia-Pacífico como centro digital global. Pero quedan preguntas: ¿tienen los operadores regionales la capacidad de influir en los consorcios de cables, cada vez más impulsados por gigantes de las telecomunicaciones y de hiperescala? ¿Y se traducirán las mejoras proyectadas en latencia y capacidad en beneficios rentables para los usuarios finales?
Con múltiples proyectos nuevos ya en la evidencia publicada, como AUG East, la verdadera prueba será cómo las economías vinculadas a la ASEAN aprovechen esta infraestructura para cerrar la brecha digital existente.

