• Tribunal del Reino Unido autoriza una demanda colectiva de 2.800 millones de dólares contra Microsoft por licencias en la nube.

• Los demandantes afirman que tarifas más altas en nubes rivales empujan a los clientes hacia Azure.


Qué sucedió

Microsoft debe enfrentar una demanda colectiva de 2.800 millones de dólares en el Reino Unido después de que un tribunal dictaminó que el caso puede proceder.

La demanda ha sido presentada en nombre de alrededor de 60.000 organizaciones del Reino Unido. Se centra en las reglas de licencias de Windows Server de Microsoft cuando el software se implementa en plataformas de nube rivales. Los demandantes argumentan que Microsoft cobra tarifas más altas cuando los clientes ejecutan su software en infraestructura competidora como Amazon Web Services y Google Cloud, desplazando efectivamente la demanda de los clientes hacia el propio ecosistema de nube de Microsoft.

Microsoft rechaza las acusaciones. Afirma que sus términos de licencia están justificados comercialmente y reflejan diferentes condiciones de uso en los distintos entornos. La compañía también argumenta que el mercado de la nube sigue siendo altamente competitivo, con múltiples proveedores que ofrecen servicios similares.

El Tribunal de Apelación de la Competencia del Reino Unido ha permitido ahora que el caso vaya a juicio. Por lo tanto, Microsoft deberá defender formalmente su modelo de licencias ante los tribunales.

Por qué es importante

El caso es significativo porque comienza con un problema relativamente técnico en las licencias de software, pero rápidamente se expande a una cuestión más amplia sobre cómo compiten realmente los mercados de la nube. En el centro está Windows Server, un producto empresarial ampliamente utilizado que se encuentra debajo de muchas aplicaciones comerciales. La forma en que se fija su precio en diferentes entornos de nube afecta directamente dónde las empresas eligen ejecutar sus cargas de trabajo.

La disputa también destaca cómo la competencia en la computación en la nube ya no está determinada solo por el rendimiento de la infraestructura o el precio de los recursos informáticos. En cambio, el control sobre las licencias de software se ha convertido en una capa paralela de influencia. Si los costos varían según la plataforma de nube elegida, puede alterar sutilmente el comportamiento empresarial sin restringir explícitamente la elección. Es por eso que el caso está siendo observado de cerca por reguladores y competidores.

El resultado del caso podría, por lo tanto, determinar hasta qué punto se permite a los proveedores de nube vincular los precios del software con las elecciones de infraestructura. También puede influir en cómo las empresas diseñan estrategias multinube en el futuro.

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