- MEO Wholesale Solutions se asocia con Angola Cables para construir un "supercorredor digital" atlántico que une Europa, América y África.
- La configuración utiliza enlaces ópticos submarinos de alta velocidad, permitiendo una transferencia de datos rápida y segura entre tres continentes.
Qué sucedió: Enlace submarino estratégico
El 20 de junio de 2025, MEO Wholesale Solutions y Angola Cables anunciaron un proyecto conjunto para construir un "supercorredor digital" atlántico de alta capacidad. Este corredor conecta los centros de datos de MEO en Portugal con el centro AngoNAP Fortaleza de Angola Cables en Brasil mediante un resistente anillo de cables ópticos submarinos bajo el Atlántico Sur.
La red permite conexiones extendidas a Estados Unidos y África, ofreciendo rutas de baja latencia y alta velocidad para empresas, proveedores de nube y operadores de telecomunicaciones. La colaboración integra el alcance de Angola Cables a más de 930 centros de datos globales y más de 500 puntos de interconexión en la nube, mejorando el flujo digital transcontinental.
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Por qué es importante
Este nuevo corredor ayuda a reequilibrar el enrutamiento global de internet al fortalecer la conectividad del Atlántico Sur, que ha estado subdesarrollada durante mucho tiempo en comparación con las rutas transpacíficas y del Atlántico Norte. Reduce la dependencia de la infraestructura norteamericana, otorgando a Europa, Sudamérica y África más autonomía sobre su columna vertebral digital.
Para las empresas, el corredor mejora servicios sensibles a la latencia como las finanzas en tiempo real, los juegos en la nube y la colaboración transfronteriza. La asociación también ofrece beneficios estratégicos a las naciones de habla portuguesa, profundizando los lazos digitales entre las regiones lusófonas. Apoya la soberanía de datos regional y reduce la exposición a riesgos externos como la congestión o la vigilancia.
Además, el proyecto refleja una tendencia más amplia en la planificación de infraestructura descentralizada. Al posicionar a Angola, Portugal y Brasil como puntos de anclaje, el corredor podría catalizar una mayor inversión en centros de datos regionales, estaciones de amarre y nodos en la nube. Muestra cómo el despliegue de cables submarinos está evolucionando de conexiones punto a punto a ecosistemas integrados y conscientes geopolíticamente.

