- El operador español MasOrange apuesta por la automatización y la gestión basada en IA para su RAN, prometiendo eficiencia, pero persisten muchas dudas sobre la dependencia del proveedor y los beneficios prácticos.
- La colaboración pone de relieve el creciente avance hacia redes autónomas en Europa, aunque no está claro si esta automatización ofrece una mejor experiencia de usuario o simplemente ahorro de costes.
Lo que sucedió: MasOrange y Ericsson impulsan la automatización de redes con IA
El operador español MasOrange se ha asociado con Ericsson para implementar la plataforma de automatización inteligente de Ericsson (EIAP), junto con un conjunto de rApps (aplicaciones de automatización RAN), para automatizar partes de su red de acceso radioeléctrico (RAN).
El despliegue integra EIAP con el sistema de gestión de red comercial existente de MasOrange, permitiendo la detección automatizada de anomalías en la red y medidas dinámicas de ahorro energético a través de rApps como “Cell Anomaly Detector” y “Nix RAN Energy Saver”.
MasOrange ha enmarcado esto como parte de su esfuerzo a largo plazo para construir una red altamente programable y abierta. La colaboración más amplia con Ericsson se remonta a una renovación de la red preparada para Open RAN lanzada en 2024, cuyo objetivo es hacer que la infraestructura 5G de MasOrange sea una de las más avanzadas y flexibles de Europa.
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Por qué es importante: Automatización y apertura
El uso de la automatización basada en IA para gestionar la RAN podría generar beneficios reales: detección proactiva de problemas de red, respuestas más rápidas, menor necesidad de intervención manual y, potencialmente, un menor consumo de energía. Para redes con mucho tráfico que soportan 5G y alta demanda, esto puede ser un impulso de eficiencia convincente. De hecho, los defensores argumentan que las rApps y la gestión basada en SMO ayudarán a los operadores a mantenerse al día con la creciente complejidad, al tiempo que mejoran la estabilidad y la sostenibilidad.
No obstante, hay razones válidas para la cautela. Depender en gran medida de la pila de automatización de un único proveedor puede limitar la flexibilidad. Incluso si el sistema está “preparado para Open RAN”, los componentes de automatización provienen actualmente de Ericsson, lo que plantea dudas sobre la dependencia a largo plazo del proveedor. No está claro en qué medida se adoptarán rApps de terceros o de código abierto en la red de MasOrange, ni qué tan fácil será cambiar a medida que evolucionen los requisitos.
Además, la automatización no garantiza un mejor rendimiento de cara al usuario. Detectar anomalías o ahorrar energía es una cosa; garantizar una cobertura, latencia y rendimiento uniformes en diversas geografías (urbanas, rurales, de alta densidad) es otra. Hasta que no se disponga de métricas independientes o datos de usuario a largo plazo, no se sabe con certeza si los beneficios de la automatización se traducirán en un mejor servicio para los usuarios finales.
El movimiento de MasOrange podría marcar un punto de inflexión. Como uno de los operadores más grandes de Europa que apuesta por la automatización y una arquitectura preparada para Open RAN, el éxito de este despliegue probablemente influirá en otros operadores de la región.
Si tiene éxito, podría fomentar una ola de modernización, una mayor programabilidad de la red y un despliegue más flexible de servicios. Pero si surgen problemas, como inestabilidad, interoperabilidad insuficiente o dependencia del proveedor, podría frenar o revertir el entusiasmo de la industria por la gestión de redes totalmente autónoma.

