• Londres ocupa el último lugar en velocidad de descarga promedio con solo 24,4 Mbps, lo que pone de manifiesto una grave presión sobre la infraestructura urbana.
  • Solo el 35% de los hogares del Reino Unido han contratado banda ancha de fibra completa, y la adopción en zonas rurales es sorprendentemente mayor que en las ciudades.

Lo que pasó: Londres, la capital del Reino Unido, es la peor en velocidad y estabilidad de Internet

A pesar de ser un centro financiero mundial, Londres tiene la velocidad de descarga promedio más lenta del Reino Unido, lo que expone problemas de infraestructura más profundos en las ciudades británicas. Un nuevo estudio muestra que las zonas rurales están tomando la delantera en la adopción de fibra completa.

Un estudio reciente de Elevate ha revelado que Londres, una de las ciudades más conectadas del mundo en términos de mercados financieros y densidad de población, es la ciudad con peor rendimiento de Internet del Reino Unido. Con una velocidad de descarga promedio de solo 24,4 Mbps y una velocidad de banda ancha fija de 57 Mbps, la capital está muy por detrás de las expectativas para una metrópolis moderna.

El estudio analizó las velocidades de Internet fija y móvil en las ciudades del Reino Unido, así como el volumen de búsquedas en Google relacionadas con problemas de conexión. A partir de esto, Elevate elaboró un «índice de problemas de conexión», en el que Londres obtuvo una puntuación de 100, la máxima posible, lo que indica los problemas más persistentes.

Después de Londres, Aberdeen, Sheffield, Milton Keynes y Norwich también figuraron entre las cinco ciudades con los peores problemas de conectividad. En particular, Norwich registró la velocidad de banda ancha fija más lenta, con 38 Mbps. Mientras tanto, Bath destacó por la alta preocupación de sus residentes, registrando 6.500 búsquedas mensuales en Google por cada 10.000 habitantes sobre problemas de Internet, la cifra más alta del Reino Unido.

A pesar de una inversión significativa en el despliegue de banda ancha, solo el 35% de los hogares del Reino Unido han contratado conexiones de fibra completa, según Elevate. Curiosamente, las zonas rurales muestran una mejor adopción, con un 52% en comparación con solo el 32% en las zonas urbanas.

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Por qué es importante

Los resultados arrojan luz sobre una paradoja: los centros urbanos, donde la demanda de Internet de alta velocidad es mayor, se están quedando atrás en cuanto a rendimiento y adopción. La mala conectividad de Londres demuestra cómo la infraestructura obsoleta lucha por satisfacer las demandas digitales actuales, especialmente bajo la presión de poblaciones densas y opciones de actualización limitadas.

Esta disparidad sugiere una necesidad crítica de renovación de la infraestructura, particularmente en ciudades donde el acceso digital es fundamental para el trabajo, la educación y la productividad económica. La Gran Bretaña rural, a menudo presentada como desatendida digitalmente, está avanzando silenciosamente en la adopción de fibra, lo que podría cambiar el equilibrio digital en los próximos años.

Las implicaciones van más allá de las molestias; una mala conexión a Internet obstaculiza el crecimiento empresarial, el trabajo remoto y la inclusión digital, particularmente en la Gran Bretaña posterior a la pandemia, donde la conectividad ya no es opcional.