- Klarna presenta un plan ilimitado 5G por $40/mes en EE.UU. a través de Gigs y AT&T.
- Esto marca la evolución de Klarna hacia una superapp fintech de espectro completo.
Lo sucedido: Fintech cruza la línea de las telecomunicaciones
La fintech sueca Klarna, antes conocida solo por el «compra ahora, paga después», ha dado el salto a un terreno inesperado: las telecomunicaciones móviles. El 18 de junio, anunció un nuevo plan de telefonía 5G ilimitado por $40/mes, impulsado por la infraestructura de AT&T y facilitado por Gigs, una plataforma respaldada por Google que ayuda a las fintechs a convertirse en operadores de redes virtuales móviles (MVNOs).
El plan incluye datos, llamadas y mensajes de texto ilimitados, y será accesible directamente a través de la app de Klarna. Los usuarios en EE.UU. ya pueden inscribirse en una lista de espera, y se espera un despliegue completo en las próximas semanas. Klarna afirma que este lanzamiento comienza en su mercado más grande y se expandirá al Reino Unido, Alemania y otros países a finales de este año.
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Por qué es importante
El movimiento de Klarna puede parecer nicho, pero representa una estrategia mayor: convertirse de una marca BNPL en un ecosistema bancario de estilo de vida. Al ofrecer servicios móviles a través de su app, Klarna se posiciona como una superapp fintech donde coexisten pagos, crédito y ahora telecomunicaciones. Esto no va de teléfonos, sino de acaparar más tiempo y datos de los clientes. Para Klarna, agrupar telecomunicaciones es un motor de fidelización, que construye retención y adherencia a la app en un competitivo ámbito fintech.
Mientras tanto, el estreno de Klarna perturba el sector de los OMV, que ha visto un creciente interés de otras fintechs como Revolut y Nubank. Su agresiva fijación de precios y el acceso a nivel de app podrían obligar a los proveedores de telecomunicaciones y a los rivales fintech a acelerar la integración. Klarna no quiere ser parte de las telecomunicaciones; quiere que las telecomunicaciones sean parte de Klarna. Esta mentalidad —absorber verticales en lugar de aliarse con ellas— podría definir el futuro de las finanzas integradas.

