- Se proyecta que el billón de kWh actual para la década aumente a 1.35-1.5 billones de kWh para 2050 para satisfacer la creciente demanda.
- El aumento de la demanda sería el primero en 20 años y requiere inversiones a gran escala en fuentes de energía, según un documento gubernamental publicado recientemente.
- Japón apuesta por las células solares de perovskita, parques eólicos marinos, reinicio de plantas nucleares y reactores de próxima generación para satisfacer la demanda.
Japón anticipa un aumento significativo de la demanda de electricidad para 2050, impulsado por las crecientes necesidades de plantas de semiconductores y centros de datos que alimentan la inteligencia artificial, según las proyecciones del gobierno.
Se espera que la estimación actual de 1 billón de kilovatios-hora (kWh) para la década aumente a aproximadamente 1.35-1.5 billones de kWh para 2050 para atender los crecientes requerimientos.
Inversiones renovables clave para una energía estable
Este repunte, el primero en dos décadas, subraya la necesidad imperiosa de inversiones sustanciales en infraestructura energética, según un documento gubernamental publicado recientemente.
Para garantizar un suministro eléctrico confiable en medio de esta demanda creciente, Japón reconoce la necesidad de aumentar la producción de energía renovable.
Como parte de su próxima estrategia sobre descarbonización y política industrial para 2040, cuya finalización está prevista para finales de marzo, Japón está trazando una hoja de ruta que enfatiza el aumento de las fuentes de energía renovable.
La fuerte dependencia del país de las importaciones de combustibles fósiles del Medio Oriente subraya la urgencia de la transición hacia alternativas energéticas sostenibles.
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Apuesta por soluciones de próxima generación
La estrategia de Japón implica un enfoque multifacético que abarca el despliegue de células solares de próxima generación, como las células solares de perovskita, la expansión de parques eólicos marinos flotantes, la reactivación de plantas de energía nuclear y la introducción de reactores de próxima generación.
Este plan estratégico se alinea con los esfuerzos legislativos de Japón, incluida una ley reciente destinada a fomentar inversiones en descarbonización por más de 150 billones de yenes (962 mil millones de dólares) durante una década, tanto en el sector público como en el privado.

