Summary

  • El informe final TIGTA del 29 de septiembre de 2026 encontró que el tercer contrato del Procurement Hub costó 4,5 millones de dólares y carecía de hitos o entregables claros para los servicios de ingeniería. La investigación de mercado específica para esa compra era insuficiente. El IRS pagó todo en octubre de 2025; 651.000 dólares correspondían a ingeniería.
  • En septiembre de 2025, 959 de los 1.017 empleados con acceso al Hub no habían usado el sistema obligatorio de autorizaciones para esa herramienta. La oficina de compras anunció el cierre el 21 de septiembre de 2026 y cortó el acceso dos días después. El traslado de funciones a otra plataforma tenía como fecha objetivo el 31 de diciembre.

La factura del vigilante

El IRS tenía un problema real: debía contar al Tesoro qué contratos mantenía y cuáles eliminaba, pero sus hojas de cálculo reunían datos de varios sistemas y cambiaban de una semana a otra. El Hub se diseñó para juntar tres fuentes y dejar rastro de las decisiones de «Defend the Spend». Se compró en abril de 2025 y comenzó a usarse en mayo. La prisa por disponer de una respuesta ordenada marcó también la compra y la seguridad del propio sistema.

Las dos primeras órdenes al mismo proveedor fueron de 250.000 dólares cada una, bajo un precio de introducción de seis meses. La tercera, desde septiembre de 2025 hasta septiembre de 2026, subió a 4,5 millones e incorporó funciones de inteligencia artificial. El programa inicial de revisión de contratos ya había terminado, según la ficha del informe TIGTA, aunque el IRS quería explorar nuevos usos para planificar adquisiciones. La investigación de mercado que citó provenía de un acuerdo anterior para análisis de casos criminales; no examinaba el mercado del Hub.

En el contrato grande había licencias y 651.000 dólares de servicios de ingeniería. A esos servicios les faltaban hitos y entregables con los que medir avances. El IRS desembolsó los 4,5 millones al principio, en octubre de 2025, porque las licencias se pagan por adelantado. TIGTA aceptó la explicación para la licencia y la rechazó para la ingeniería: pagar antes de tener puntos de control deja menos margen si el trabajo se retrasa o no satisface las necesidades. La cuantía de cualquier trabajo no entregado exige actas de aceptación que el expediente público no aporta.

El acceso también se concedió por una puerta ancha. De 1.017 empleados con permiso en septiembre de 2025, 959 no tramitaron la autorización del Hub por BEARS, el sistema exigido por el IRS. Los 58 que sí lo hicieron compartían una categoría que no distinguía 17 grupos de usuarios y sus permisos reales. Los registros mostraron que 903 de los 1.017 no utilizaron el Hub entre abril y septiembre; esas cuentas inactivas siguieron habilitadas pese a la regla de desactivación a los 120 días. Son dos medidas sobre la misma población, con una fecha concreta. El auditor no las suma ni las convierte en un incidente de filtración.

El Hub se incorporó además a una plataforma analítica ya autorizada, sin renovar la aprobación de riesgos pese al cambio de datos y funciones. Algunos responsables lo trataron como piloto. TIGTA respondió que el carácter experimental no borraba la modificación del entorno. En mayo de 2026, el IRS creó nuevas autorizaciones y obligó a los usuarios a solicitarlas de nuevo o perder el acceso. En julio informó de 171 accesos, cifra que puede contar varios derechos de una misma persona.

La oficina de compras anunció el 21 de septiembre de 2026 que retiraría el Hub y cerró el acceso el 23. El informe final salió el 29. Quedó una meta: mover las funciones a una plataforma existente antes del 31 de diciembre. Falta el registro público de la migración terminada. La próxima compra y el nuevo alojamiento tienen que responder a la pregunta que la primera implementación esquivó: quién verifica precio, entregables y permisos antes de encender el sistema.

Fuentes