Resumen

  • ComReg afirma que hay espectro reservado para seis múltiplex de televisión digital terrestre (TDT) y que solo se usan dos. Su nota de octubre plantea tres escenarios posteriores a 2030 y no elige ninguno.
  • El 7% de los hogares con televisión depende exclusivamente de la TDT. El 3% lo hace sin banda ancha: unos 47.000 hogares. Que el 92% de los locales tenga cobertura gigabit indica disponibilidad, no que esos hogares ya cuenten con una alternativa asequible.

La antena no se muda con el porcentaje

La nota informativa 26/69 de la Comisión de Regulación de las Comunicaciones de Irlanda convierte el debate en dos cuentas distintas. En la banda de 470 a 694 MHz hay espacio reservado para seis múltiplex de TDT; dos están en uso. La nota también calcula qué hogares dependen de ese sistema: el 7% de quienes ven televisión recurre solo a la TDT de Saorview, la plataforma de RTÉ. Un 3% no tiene banda ancha y depende únicamente de la TDT, cerca de 47.000 hogares.

Esa última cifra cambia el sentido de «eficiencia». Un regulador puede comparar la capacidad asignada con la que se usa. Para retirar el servicio, el país debe comparar cada hogar afectado con una alternativa que funcione, que el hogar pueda pagar y que conserve acceso a los canales públicos. Son dos hojas de cálculo distintas; la segunda no se rellena con un mapa de cobertura.

ComReg dice que, en el primer trimestre de 2026, la cobertura gigabit alcanzaba el 92% de los locales, medida mediante Eircodes. La meta pública es llegar al 100% en 2028. La cobertura responde a dónde puede llegar la red. No revela quién tiene una conexión contratada, cuánto paga, si el servicio sostiene televisión por internet o si los hogares dependientes de Saorview aparecen dentro de ese 92%. Un punto de cobertura no es un hogar migrado.

Saorview cubre el 98% de los hogares, según la nota, y ofrece televisión en abierto sin suscripción. Los servicios por internet permiten más capacidad y mayor definición, pero el cambio exige conexión, equipo compatible, instalación y una factura que el hogar pueda sostener. Una política que cuente los megahercios pero deje esos costes en otra institución habrá mejorado el gráfico y empeorado la transición.

Tres escenarios, ningún apagón decidido

ComReg publicó la nota para orientar su planificación y la conversación con las partes interesadas. No fijó una fecha de apagado ni asignó la banda a las redes móviles. Presenta tres posibilidades para después de 2030: mantener la TDT en toda la banda; liberarla parcialmente y compartir el espectro, con una migración técnica; o liberar la banda completa y desmantelar la TDT, obligando a trasladar a sus hogares a otra plataforma.

La última transición irlandesa del espectro de 700 MHz sirve para poner calendario y dinero sobre la palabra «migración». Duró siete años, de 2013 a 2020; incluyó negociaciones con el Reino Unido y Francia; y el Estado compensó a 2rn con 8,1 millones de euros, a precios de 2020, por costes incrementales. Esa cantidad no cubría el reemplazo de cada televisor doméstico. Una nueva operación tendría que asignar los gastos de transmisores, receptores, instalación, conexión y apoyo a los hogares. «Migración» hace que esas facturas parezcan una sola tarea técnica.

La decisión europea 2017/899 garantiza la disponibilidad de 470–694 MHz para radiodifusión terrestre, incluida la televisión gratuita, al menos hasta 2030. También exige atender las necesidades nacionales de radiodifusión y evitar interferencias perjudiciales entre países. ComReg señala que las decisiones del Reino Unido y Francia influyen en las opciones irlandesas. La frontera radioeléctrica no se mueve por decreto nacional.

El denominador que falta

La nota calcula la dependencia: 7% solo de TDT y 3% de TDT sin banda ancha. No enlaza esos hogares con la alternativa disponible, su precio, el equipo necesario y la continuidad de los canales de servicio público. Esa relación —hogar, servicio sustituto y coste— es el dato que permitiría medir la exposición de la transición.

ComReg espera que los porcentajes disminuyan con el tiempo. La pregunta de gestión es si el descenso se medirá antes de contabilizarlo como ahorro. Los próximos documentos deberían distinguir cobertura de suscripción y publicar cuántos hogares ya pueden recibir otra plataforma con un coste asumible. Mientras tanto, seis múltiplex reservados y dos usados describen la asignación del espectro. No describen quién puede cambiar de televisión sin pagar más o perder señal.

Fuentes