Resumen

  • ComReg calcula que el FTTP estaba disponible para el 87,1 % de los locales en el segundo trimestre de 2026 y publica una tasa de adopción del 52,5 %; son medidas distintas y no se pueden restar.
  • El comunicado define la adopción sobre locales con FTTP disponible, mientras que una entrada general del glosario de la hoja remite a locales cubiertos por gigabit mediante FTTP y cable. La diferencia debe aclararse antes de comparar periodos o hablar de una brecha de cobertura.

La cobertura no equivale a una elección del hogar

La conexión de fibra puede estar al alcance de casi todo un país y, aun así, dejar abierta la pregunta de cuántos hogares la contratan. El Quarterly Key Data Report de ComReg para Q2 2026 cifra en 87,1 % la disponibilidad de FTTP. Sitúa en 91,9 % la disponibilidad de gigabit por FTTP o cable y en 52,5 % la tasa de adopción FTTP. El comunicado redondea los tres valores a 87 %, 92 % y 53 %.

No son tres medidas de la misma fase. La disponibilidad indica que un proveedor puede ofrecer banda ancha a un local bajo unas condiciones definidas. El glosario de la hoja considera que un inmueble está “pasado” cuando es posible prestar el servicio dentro de plazos y costes estándar. Eso no demuestra que alguien haya pedido el servicio, que la instalación esté hecha ni que el precio encaje en el presupuesto familiar.

La adopción se acerca más al uso, pero necesita una población de referencia inequívoca. El comunicado de Q2 dice que el 53 % de los locales donde había FTTP disponible tenía un servicio FTTP activo al cierre del trimestre. En su informe HTML de Q1 2026, ComReg explica el cálculo: locales con banda ancha FTTP activa divididos por locales donde el FTTP está disponible. Esa página registra 50,2 % para Q2 2025 y 51,9 % para Q1 2026; el comunicado de Q2 resume el recorrido como 50 % a 53 %, con redondeo.

La hoja de cálculo Q2 introduce una reserva. La entrada genérica “Broadband Coverage: Take Up Rate” indica que las instalaciones FTTP activas se dividen por el total de locales únicos cubiertos bajo “Total Gigabit (FTTP and Cable) Coverage”. Leída literalmente, esa base combina FTTP y cable y no coincide de forma evidente con la descripción FTTP del comunicado. Puede ser una fórmula genérica, un texto heredado o una definición técnica que el cuadro no desarrolla. Las publicaciones consultadas no resuelven cuál.

Una cifra mal rotulada no es un mercado mal medido

Por ese motivo, restar 52,5 % de 87,1 % y anunciar que un 34,6 % de los locales “no se ha convertido” sería una inferencia sin respaldo. La disponibilidad mide la posibilidad de recibir una oferta; la tasa de adopción usa un denominador cuya formulación genérica debe aclararse. Los agregados no revelan si un local sin línea activa rechazó la fibra, no la necesita, no puede instalarla o simplemente está entre contratos.

El recuento de líneas añade otra distinción. El libro de datos Q2 muestra 1.133.964 líneas de abonado FTTP frente a 1.789.356 líneas de banda ancha fija. Según ComReg, el FTTP ya representa el 63 % de las líneas fijas, frente al 56 % un año antes. Una línea no es un hogar ni un local único: un mismo inmueble puede alojar varias líneas y una cifra de servicio no equivale al número de direcciones donde se puede contratar. El comunicado contiene además un error al añadir “millones” al número de líneas FTTP; la hoja etiqueta 1.133.964 como líneas.

La distinción condiciona las decisiones. La cobertura orienta el despliegue. La adopción, si mantiene una definición consistente, mide conversión hacia servicios activos. Las líneas describen una base de servicios contratados. Se puede registrar bien cada una y aun así confundir al lector si se mezclan unidades.

El mapa orienta la investigación, no explica los motivos

ComReg informa de que todos los condados superaban el 80 % de cobertura FTTP y que Westmeath llegaba al 95 %. También dice que el 92 % de las líneas FTTP alcanzaba al menos 500 Mbps, frente al 73 % de las líneas fijas; el 27 % de estas últimas llegaba a 1 Gbps o más. Los datos muestran disponibilidad amplia y una composición de velocidades más alta. No indican cuánto paga cada hogar, qué calidad obtiene dentro de casa ni por qué sigue con cable u otra tecnología.

La tabla por antigüedad del despliegue ofrece una señal útil, aunque no causal. Con fecha “a Q1 2026”, la tasa aparece en 23 % cuando el FTTP lleva disponible menos de un año y en 60 % cuando lleva de seis a siete años. Esa distribución encaja con una adopción gradual, pero no sigue a los mismos domicilios y no demuestra que el mero paso del tiempo provoque la contratación. La salvedad sobre el denominador también importa para interpretarla.

Los informes se construyen con datos de operadores autorizados. La ficha de Data.gov.ie advierte que no se incluyen todos y que ComReg aspira a representar el 95 % del mercado total. La aspiración no es una auditoría independiente de integridad. El mapa público de ComReg permite bajar a zonas locales, pero una correlación territorial no identifica las decisiones de cada familia.

Una especificación pequeña mejora las decisiones grandes

La Nota 64 de Heng Lu aporta un criterio editorial, no evidencia sobre las telecomunicaciones irlandesas: fijar la mínima especificación común necesaria para comparar y mantener las decisiones donde se toman. Para estas estadísticas, eso significa poner junto a cada porcentaje su numerador, denominador, ámbito tecnológico y unidad: inmueble o línea.

La lectura de Q2 es doble. La red FTTP irlandesa ya alcanza a la mayoría de los locales y gana peso entre las líneas fijas. Pero el 52,5 % no debe presentarse como la parte que falta para llegar al 87,1 % mientras el glosario general y la definición FTTP del comunicado no estén reconciliados. La cobertura responde dónde puede llegar la oferta; la adopción responde a una pregunta de demanda solo cuando se explica quién cuenta en el denominador.

Fuentes