• Las autoridades de Irán podrían levantar la prohibición nacional de internet impuesta durante las protestas, introduciendo un acceso con filtrado intensivo y conectividad parcial.
  • El cambio sugiere una modificación en la estrategia de control digital, pasando de apagones generalizados a una censura más precisa y gestionada, lo que genera preocupaciones sobre la vigilancia a largo plazo.

Lo sucedido:apagón casi total en Irán en medio de disturbios nacionales

Irán ha impuesto uno de sus apagones de internet más extensos desde el 8 de enero de 2026, dejando a la mayoría de los ciudadanos sin acceso a plataformas en línea y conectividad global, mientras las autoridades intentaban suprimir protestas antigubernamentales generalizadas provocadas por quejas económicas y represiones violentas. El apagón se ha extendido por áreas urbanas clave, como Teherán, Isfahán y Shiraz, dejando a los usuarios comunes en gran medida desconectados, aunque algunos sistemas nacionales selectivos siguen funcionando parcialmente.

En los últimos días, funcionarios señalaron una posible flexibilización del apagón, indicando que los servicios de internet podrían reanudarse gradualmente una vez que «las condiciones de seguridad sean adecuadas». Una alta figura parlamentaria dijo que ya había regresado cierta conectividad de forma fuertemente filtrada, lo que los analistas describen como una «red filtrada»: una versión controlada y restringida de la web que solo permite el paso de contenido preaprobado. Esta información fue reportada por The Guardian en su cobertura de la situación.

Mientras tanto, grupos de derechos digitales informan sobre planes para avanzar hacia unrégimen digital más permanente y altamente controlado, donde solo individuos o instituciones autorizados puedan acceder a la internet más amplia, mientras la mayoría permanece confinada a la red nacional aprobada por el estado. Activistas advierten que esto podría representar un cambio fundamental en la forma en que Teherán ejerce control sobre los flujos de información.

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Por qué es importante

El cambio de estrategia —de un apagón total a un acceso dirigido y gestionado— señala una tendencia más amplia en el control digital. Los apagones totales de internet, aunque efectivos para la supresión inmediata de la comunicación, son visibles y costosos: interrumpen la actividad económica, dificultan servicios esenciales y generan condena internacional. Analistas estiman que apagones nacionales anteriores en Irán causaron pérdidas económicas masivas, y los cortes recientes podrían costar decenas de millones de dólares diarios.

El cambio reciente podría indicar que las autoridades consideran que la situación se ha estabilizado hasta cierto punto, al comenzar a flexibilizar las restricciones. La gobernanza de precisión, como el modelo de «red filtrada», permite a las autoridades mantener cierta conectividad para medios estatales e infraestructura crítica, mientras continúan restringiendo voces disidentes y bloqueando canales de información independientes. Estos enfoques reflejan tácticas observadas en otros regímenes restrictivos, donde el filtrado granular, las listas blancas y la vigilancia sustituyen instrumentos de control más contundentes.

Los críticos sostienen que esta forma de gobernanza digital puede ser más sostenible e insidiosa que los apagones completos, ya que incorpora la censura en la actividad cotidiana en línea sin desconectar por completo a los ciudadanos.

Sin embargo, esta medida también plantea interrogantes sobre losimpactos a largo plazo en la libertad de expresión y la privacidaden Irán. Aunque las autoridades enfatizan preocupaciones de seguridad, defensores de los derechos digitales advierten que las restricciones de precisión podrían consolidar sistemas de vigilancia y limitar el acceso a la información global mucho después de que disminuyan las protestas inmediatas. La evolución del apagón generalizado a la conectividad gestionada subraya cómo los actores estatales están refinando sus estrategias de control, lo que podría cambiar el futuro de la gobernanza de internet en regímenes represivos.