• Intelsat enfatiza la importancia de integrar satélites con redes terrestres para una conectividad perfecta.
  • Las operaciones multiórbita y la interoperabilidad son clave para las futuras comunicaciones por satélite.

Qué sucedió: Las redes satelitales y terrestres se fusionarán

Durante el MWC 2025, el Director de Desarrollo de Negocios de Intelsat, Ken Takagi, destacó la creciente tendencia de integrar satélites con redes terrestres. Enfatizó que los días en que los satélites funcionaban como soluciones de conectividad independientes están llegando a su fin. En cambio, el futuro reside en la interoperabilidad perfecta entre las redes terrestres, de órbita terrestre baja (LEO), órbita terrestre media (MEO) y órbita geoestacionaria (GEO).

Takagi señaló que las comunicaciones por satélite, antes consideradas un respaldo para ubicaciones remotas, ahora desempeñan un papel esencial en la conectividad global. Empresas como Starlink han hecho que los satélites LEO sean más accesibles, lo que ha llevado a una mayor adopción de la tecnología satelital. Sin embargo, Takagi observó que cada tipo de órbita tiene sus fortalezas y debilidades, por lo que un enfoque combinado es la solución más eficaz.

Intelsat está invirtiendo fuertemente en operaciones multiórbita, garantizando que los clientes—especialmente gobiernos y empresas—reciban conectividad confiable, segura y de alto rendimiento. El objetivo es crear un entorno en el que los usuarios ya no necesiten diferenciar entre servicios satelitales y terrestres; en cambio, la red cambiará automáticamente entre las opciones disponibles para ofrecer la mejor experiencia.

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Por qué es importante

Uno de los principales impulsores de la integración satelital-terrestre es la rentabilidad. Según Takagi, cubrir un kilómetro cuadrado es más barato con tecnología satelital que con redes terrestres. Sin embargo, los operadores de redes móviles (MNO, por sus siglas en inglés) siguen dependiendo de las torres terrestres debido a sus ventajas de densidad. En el futuro, aunque es poco probable que las redes satelitales reemplacen por completo las torres celulares, las complementarán mejorando la cobertura y la resiliencia.

Los desastres naturales son otro factor que impulsa la adopción de la tecnología satelital. A medida que los fenómenos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes, las redes terrestres enfrentan mayores riesgos de interrupción. En tales escenarios, los satélites proporcionan un respaldo crucial, garantizando conectividad ininterrumpida cuando la infraestructura terrestre falla.

La industria de las telecomunicaciones está evolucionando rápidamente, y la integración de redes satelitales y terrestres representa la próxima frontera. Al adoptar soluciones multiórbita y garantizar una interoperabilidad perfecta, empresas como Intelsat están moldeando el futuro de la conectividad global.