• INCA advierte que designar a Openreach como proveedor predeterminado en áreas consideradas no competitivas es “injustificado y cortoplacista”.
  • La asociación pide un enfoque regulatorio con visión de futuro para apoyar la inversión en redes alternativas y mantener la diversidad del mercado.

Qué sucedió: INCA señala el sesgo hacia Openreach

La Asociación Cooperativa de Redes Independientes (Inca), que representa a los proveedores de fibra alternativos del Reino Unido, ha respondido a la revisión en curso del acceso a las telecomunicaciones (TAR) de Ofcom en junio de 2025. Se opone firmemente a una propuesta que designa a Openreach como el proveedor predeterminado en áreas consideradas “no competitivas”, calificando la medida de “injustificada y cortoplacista”. Inca argumenta que este sesgo podría afianzar el dominio del operador tradicional y disuadir la inversión privada de las redes alternativas que están desplegando activamente redes de fibra completa.

Inca afirma que los datos de Ofcom que respaldan la propuesta son erróneos y que el enfoque corre el riesgo de dañar la competencia existente y ralentizar los despliegues de fibra rural. La asociación insta a Ofcom a adoptar un “marco regulatorio con visión de futuro” que equilibre la equidad del mercado, fomente la inversión sostenible y apoye los esfuerzos de las redes alternativas en áreas desatendidas.

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Por qué es importante

Si Ofcom adopta a Openreach como proveedor predeterminado en áreas “no competitivas”, podría socavar los esfuerzos de las redes alternativas que ya han invertido fuertemente en fibra rural. Esto corre el riesgo de profundizar la brecha digital, especialmente en comunidades desatendidas que necesitan una inversión en infraestructura diversa para cerrar la brecha.

Designar a un único operador dominante como Openreach podría erosionar la confianza del mercado. Las redes alternativas podrían reducir sus planes de despliegue o buscar fusiones para sobrevivir, limitando la competitividad a largo plazo y estancando la disponibilidad de fibra en todo el Reino Unido. Los inversores podrían ver esto como una señal de inconsistencia regulatoria, lo que podría desviar capital a otros lugares.

La advertencia de Inca es una señal de que, sin controles cuidadosos, la política de infraestructura corre el riesgo de encerrar al Reino Unido en un modelo de proveedor único. Un marco regulatorio más justo permitiría que múltiples redes crezcan, fomenten la innovación y garanticen que los usuarios finales, particularmente en regiones rurales, no se queden atrás.