- La disfunción de AFRINIC amenaza la gestión de recursos IP de África.
- Expertos proponen activar el ICP-2 para crear un registro sucesor que cumpla con las normas.
Crecen los llamados para un sucesor de AFRINIC
El Centro de Información de Redes Africanas (AFRINIC) está al borde del colapso institucional tras años de disputas legales, elecciones anuladas y acusaciones de extralimitación judicial. Su elección de junio de 2025 fue invalidada por un solo voto por poder, mientras que la votación de seguimiento en septiembre violó múltiples estatutos y la Ley de Sociedades de Mauricio, según observadores legales.
El registro ahora opera bajo un interventor designado por un tribunal, cuyo mandato prolongado ha generado dudas sobre la legalidad de las operaciones en curso. Los críticos argumentan que la crisis de gobernanza de AFRINIC ha paralizado el sistema de asignación de direcciones IP de África y erosionado la confianza entre sus miembros y socios.
Según ICANN y la Organización de Recursos de Números (NRO), los registros regionales deben cumplir con una gobernanza transparente y de abajo hacia arriba para mantener el reconocimiento. El continuo incumplimiento de AFRINIC y la ausencia de una junta funcional ponen en riesgo ese estatus, lo que genera debate sobre si un nuevo Registro Regional de Internet (RIR) debería reemplazarlo.
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Lo que requeriría un registro sucesor
Los expertos sugieren que si AFRINIC se disuelve formalmente, la comunidad global puede invocar el ICP-2, el marco de políticas entre RIR que define cómo los nuevos registros obtienen reconocimiento. Bajo este proceso, una organización que cumpla con las normas podría asumir las funciones de AFRINIC de forma temporal o permanente, garantizando una gestión ininterrumpida de los recursos para las redes africanas.
Las condiciones clave incluyen:
- Registro legal en una jurisdicción estable.
- Elecciones transparentes impulsadas por la comunidad y estructura de membresía.
- Bases de datos de recursos auditables en línea con los estándares internacionales.
Las propuestas de analistas de políticas del Proyecto de Gobernanza de Internet y partes interesadas regionales recomiendan que cualquier registro sucesor sea supervisado conjuntamente por operadores africanos y observadores internacionales para reconstruir la credibilidad.
Cloud Innovation, el tercer miembro más grande de AFRINIC, ha sido el defensor más vocal de invocar el ICP-2. La empresa argumenta que la disfunción continua de AFRINIC representa «una amenaza para la soberanía digital de África» y que solo un reinicio bajo una gobernanza legal puede garantizar la distribución justa de los recursos de IP.
Una hoja de ruta para la transición
Si AFRINIC colapsa, un proceso de transición probablemente seguiría estos pasos:
- Liquidación ordenada por el tribunal de los activos de AFRINIC y transferencia de sus datos de registro a un fiduciario neutral.
- Supervisión provisional por parte de ICANN y la NRO para salvaguardar las asignaciones y los servicios a los miembros.
- Consulta comunitaria entre los operadores y la sociedad civil de África para diseñar el marco de un registro sucesor.
- Reconocimiento formal bajo el ICP-2 una vez que se cumplan los puntos de referencia de cumplimiento y transparencia.
Dicho proceso preservaría la continuidad de las direcciones y restauraría la confianza en la gobernanza de internet en África sin poner en peligro las operaciones de red en curso.
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Por qué el tema es importante
El declive de AFRINIC no es solo una falla administrativa regional: es una prueba de estrés para el sistema de gobernanza global de internet. La incapacidad de un registro para mantener sus estatutos y llevar a cabo elecciones legales socava la credibilidad de todos los Registros Regionales de Internet.
Los observadores advierten que, a menos que el sucesor de AFRINIC surja bajo una gobernanza clara, legal y respaldada por la comunidad, la conectividad y el futuro digital de África podrían quedar vulnerables a la manipulación política, una preocupación reflejada en los informes de gobernanza digital de la Unión Africana que enfatizan la transparencia y la rendición de cuentas.
El caso subraya una verdad simple: cuando la gobernanza colapsa, la continuidad depende de una intervención decisiva y legal, y del coraje de empezar de nuevo.

