• Mauricio se enfrenta a un enfrentamiento constitucional mientras la crisis de gobernanza de AFRINIC enfrenta al Tribunal Supremo contra el poder ejecutivo.
  • La postura de ICANN genera escrutinio al alinearse con acciones respaldadas por el ejecutivo que se consideran un menoscabo de la independencia judicial.

Una crisis constitucional de proporciones asombrosas se está desarrollando en torno a AFRINIC, el Centro de Información de Redes de África. Lo que una vez fue una disputa técnica de gobernanza sobre la administración de direcciones IP se ha convertido en una guerra civil política, que enfrenta al poder judicial de la nación insular contra su ejecutivo y arrastra a la gobernanza global de Internet a la contienda.

Un vacío de gobernanza con repercusiones globales

Desde finales de 2022, AFRINIC ha estado paralizada por el caos institucional. Sus cargos de junta directiva y CEO permanecen vacantes después de que el Tribunal Supremo de Mauricio declarara inválida la junta anterior por operar sin quórum. La decisión del tribunal desencadenó una reacción en cadena de maniobras legales, empujando a AFRINIC a una administración judicial designada por el tribunal en 2023. El administrador judicial no ha logrado celebrar elecciones a tiempo —a pesar de un mandato judicial— dejando a AFRINIC sin liderazgo legítimo y con sus operaciones en riesgo.

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Jueces silenciados, democracia socavada

A medida que se acercaban las elecciones en junio de 2025, estallaron más disturbios. Se cuestionó un poder notarial legítimo, lo que llevó a la anulación de toda la elección.

En medio de esta agitación, la jueza Ohsan-Bellepeau, asignada para auditar los asuntos de AFRINIC, fue impedida por una orden judicial de seguir investigando por el Tribunal Supremo, solo para ver que esa decisión judicial fue efectivamente socavada por acciones del poder ejecutivo de Mauricio.

Esta interferencia con el poder judicial para detener el escrutinio sienta un precedente peligroso: la democracia —durante mucho tiempo piedra angular de la constitución mauriciana— está siendo desafiada abiertamente.

ICANN: ¿Un cómplice incómodo?

A nivel global, ICANN se encuentra en una posición controvertida. Encargada de salvaguardar un modelo de gobernanza de Internet estable y multipartita, ICANN ha instado públicamente a la transparencia y equidad en el proceso electoral de AFRINIC. En junio de 2025, ICANN solicitó con éxito al Tribunal Supremo que obligara al administrador judicial a emitir un comunicado corrigiendo el registro erróneo de Cloud Innovation Ltd —parte central de la disputa— como miembro de pleno derecho de AFRINIC, y que explicara la composición del Comité de Nominaciones, pasos considerados esenciales para unas elecciones creíbles.

Sin embargo, las cartas de ICANN al administrador designado por el tribunal —un cargo asignado por el Tribunal Supremo— han suscitado críticas. El CEO Kurtis Lindqvist en numerosas ocasiones ha amenazado al Administrador Oficial con una investigación formal sobre los asuntos del registro, lo que podría llevar a una des-reconocimiento de AFRINIC como portal de direcciones IP de África.

Estos intentos de subvertir las órdenes del Tribunal Supremo y alinearse en cambio con el gobierno, que recientemente ha involucrado al más alto cargo de la Presidencia de Mauricio, están siendo vistos ahora como intentos de Lindqvist de subvertir la democracia misma.

Una nación al borde: Ejecutivo contra judicial

Mauricio, con una constitución arraigada en la tradición jurídica británica, se enfrenta ahora a un choque entre el poder judicial y el ejecutivo que podría redefinir su equilibrio político. Las medidas del ejecutivo para poner a AFRINIC bajo supervisión directa y limitar la investigación judicial parecen socavar la separación de poderes.

En esta batalla, Lu Heng, CEO de Cloud Innovation, ha surgido como una de las figuras más visibles en defensa del principio constitucional. El emprendedor de Internet ha seguido una estrategia legal destinada a restaurar la gobernanza de AFRINIC y celebrar elecciones de acuerdo con las órdenes judiciales. El propio Tribunal Supremo se ha alineado regularmente con Lu y Cloud Innovation en las numerosas disputas que han llegado ante el tribunal relacionadas con AFRINIC y sus antiguos directores y representantes. En declaraciones públicas, Lu se ha posicionado como defensor de una política liderada por la comunidad y el estado de derecho, una postura que contrasta fuertemente con el nuevo enfoque del ejecutivo.

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Erosión constitucional: Una advertencia para la Internet global

La crisis de AFRINIC ya no se trata solo de la asignación de direcciones IP. Se ha convertido en una señal de advertencia para el modelo de gobernanza multipartita de Internet. Si un registro regional de Internet puede verse atrapado en una lucha política que socava la autoridad judicial y permite extralimitaciones ejecutivas, la estabilidad de todo el sistema queda en entredicho.

Las decisiones de ICANN en esta crisis darán forma no solo al futuro de AFRINIC sino también a su propia reputación. ¿Será recordada como guardiana de la gobernanza democrática o como una organización dispuesta a comprometer principios por conveniencia?

¿Qué sigue?

  • AFRINIC sigue sin una junta directiva ni CEO legítimos. La petición de liquidación presentada por Cloud Innovation en julio de 2025 aumenta la incertidumbre, incluso cuando el administrador judicial insiste en que las elecciones están en marcha.
  • La autoridad judicial sigue siendo desafiada por acciones del ejecutivo, lo que genera temores de un daño constitucional a largo plazo.
  • El papel de Lu Heng como defensor vocal de los principios constitucionales de Mauricio asegura que la disputa seguirá siendo muy visible tanto en los círculos legales como de gobernanza.

¿ICANN o no puedo?

La lucha por AFRINIC se ha convertido en una batalla de alto riesgo entre democracia y autoritarismo, transparencia y control político. Mientras AFRINIC se tambalea al borde del colapso constitucional, la comunidad global de Internet observa de cerca. Si ICANN se mantendrá firme en los principios democráticos —u optará por el camino de menor resistencia— sigue siendo una pregunta abierta. En este enfrentamiento, el desafío no es solo proteger el futuro de AFRINIC sino también defender los valores fundacionales de la gobernanza de Internet misma.