Resumen

  • El 22 de octubre de 2026, el consejo de ICANN facultó al director general para firmar y pagar un nuevo contrato de planificación de recursos empresariales. El documento público tapa al proveedor, la descripción del acuerdo y el importe máximo.
  • En 2023, ICANN identificó su plataforma como Oracle Cloud ERP y sostuvo que sustituirla tras siete años supondría un gasto y un esfuerzo prematuros. El texto de 2026 no permite identificar al contratista actual.

La aprobación tiene fecha; el precio, una franja negra. La resolución del 22 de octubre autoriza al presidente y director general de ICANN a celebrar un contrato ERP y desembolsar los fondos correspondientes. La comisión financiera había revisado sus consecuencias y recomendó aprobarlo junto con la dirección. Pero el público recibe una versión en la que han desaparecido el nombre del proveedor, la formulación del contrato y su techo económico. ICANN atribuye las tachaduras a la negociación comercial.

Un ERP integra los registros financieros y los procesos administrativos. ICANN presenta el suyo como una fuente única para informes globales y controles internos. Esa integración tiene un precio político además del comercial. Cada conexión de datos y cada procedimiento ligado al sistema eleva el coste de salir; mantenerlo puede aumentar el poder del proveedor sobre la siguiente negociación. El consejo dice que el impacto económico ya estaba contemplado en el plan y presupuesto del ejercicio FY27. Sin el importe aprobado, el lector no puede comparar la partida prevista con el compromiso efectivo.

La decisión de octubre de 2023 explica por qué importa el calendario. ICANN nombró entonces Oracle Cloud ERP, señaló que llevaba siete años con esa plataforma y estimó que, por lo general, un ERP tarda alrededor de diez años en rendir su valor óptimo. Cambiar de sistema en ese momento, dijo, habría sido costoso y prematuro. También informó de un ajuste en las licencias negociadas, mientras ocultaba el coste total. Tres años después se ha alcanzado el horizonte que invocó el consejo. La nueva resolución ni siquiera identifica al proveedor. Oracle era el proveedor nombrado en 2023; el contrato de 2026 requiere su propia prueba.

La política vigente de contratación y desembolsos deja claras las facultades de aprobación: un directivo hasta 150.000 dólares, dos hasta 300.000, tres hasta 750.000; por encima decide el consejo. Exige revisar el efecto presupuestario, el riesgo, los asuntos legales, la práctica de compras y los controles internos. El director financiero informa de desembolsos significativos a la comisión financiera. El circuito formal está descrito con precisión. La operación concreta sigue sin un precio público.

El director general decidirá cuándo puede divulgarse la información reservada. El nombre de la empresa, la duración, el techo de pagos y una comparación entre renovación y migración cambiarían el juicio sobre la compra. El umbral de aprobación conocido no equivale al valor de este contrato.