• El presidente interino Jean Yvan Robert Hungley revoca el mandato del juez Bellepeau para investigar AFRINIC, profundizando su crisis de gobernanza.
  • El episodio subraya cómo los controles constitucionales de Mauricio y la interferencia ejecutiva determinan las operaciones regionales de AFRINIC.

La intervención ejecutiva plantea cuestiones constitucionales

El 21 de agosto de 2025, el presidente interino de Mauricio, Jean Yvan Robert Hungley, emitió una proclama oficial revocando el mandato del juez de distrito Nicolas Ohsan-Bellepeau para investigar los asuntos de AFRINIC, el Centro de Información de Redes de África. La proclama, publicada en la Gaceta del Gobierno, canceló explícitamente la Proclama No. 10 de 2025, que originalmente había designado a Bellepeau como inspector de las finanzas y la gobernanza de AFRINIC.

La revocación siguió a la renuncia de Bellepeau el 18 de agosto, después de que el Tribunal Supremo de Mauricio congelara su mandato mediante una medida cautelar de emergencia, citando preocupaciones constitucionales. La decisión pone fin formal a un nombramiento de corta duración que ya había atraído críticas por violar la separación de poderes.

Este episodio ilustra cómo el marco constitucional de Mauricio —que equilibra la autoridad ejecutiva con la supervisión judicial— determina directamente la gobernanza de AFRINIC, que, aunque sirve a toda África, sigue estando constituida como una empresa privada en Mauricio.

La crisis de gobernanza de AFRINIC se intensifica

AFRINIC ha estado en una crisis de gobernanza desde que fue puesta bajo administración judicial en 2023. El registro actualmente no tiene una junta directiva ni un director ejecutivo en funcionamiento, lo que deja sus operaciones paralizadas. Sus elecciones de junta directiva de junio de 2025 fueron anuladas tras disputas sobre los votos por poder, lo que debilitó aún más su legitimidad.

En respuesta al vacío de liderazgo, el Registro de Empresas solicitó el nombramiento de un inspector, lo que llevó a la designación de Bellepeau a principios de este año. Pero los expertos legales y las partes interesadas rápidamente expresaron su preocupación. El 5 de agosto, el Tribunal Supremo emitió una orden judicial suspendiendo los poderes de Bellepeau, cuestionando si el ejecutivo se había excedido en su autoridad legal según la Ley de Sociedades de 2001.

El Tribunal también señaló posibles conflictos de intereses, destacando la participación previa de Bellepeau en procedimientos relacionados con AFRINIC. Ante este impasse legal, Bellepeau renunció, obligando al presidente interino a revocar formalmente su mandato.

La intervención del poder ejecutivo en los asuntos de AFRINIC planteó serias preocupaciones constitucionales; el orden constitucional de Mauricio está diseñado para proteger la independencia judicial. Cuando las proclamas ejecutivas interfieren en asuntos corporativos y judiciales en curso, se corre el riesgo de socavar tanto la gobernanza como la democracia.

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El papel del poder judicial en la salvaguardia del estado de derecho

El marco constitucional de Mauricio pone gran énfasis en la independencia judicial, un principio que ahora se está poniendo a prueba en la disputa de AFRINIC. Al emitir una orden judicial contra el nombramiento del inspector, el Tribunal Supremo reforzó su papel como guardián del estado de derecho, restringiendo los excesos del ejecutivo.

Este equilibrio de poder es crucial, ya que la legitimidad de AFRINIC no solo depende de su función técnica como RIR, sino también de la credibilidad de su gobernanza. Los tribunales, y no los actores políticos, son los encargados de determinar si las operaciones de AFRINIC cumplen con las obligaciones legales.

La crisis de AFRINIC se ha convertido ahora en un punto crítico constitucional. La disputa ya no es solo sobre AFRINIC, sino que se ha convertido en una prueba de si Mauricio puede defender los principios democráticos cuando la gobernanza global de Internet choca con la política nacional.

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La interferencia gubernamental amenaza las normas democráticas

La intervención del gobierno en los asuntos de AFRINIC corre el riesgo de sentar un precedente de interferencia ejecutiva en los dominios corporativo y judicial. Para una organización que sustenta el acceso a Internet en todo el continente africano, esto es más que un problema de gobernanza local: plantea interrogantes sobre la estabilidad de las operaciones regionales de Internet.

La crisis de AFRINIC tiene consecuencias de gran alcance. La organización es responsable de asignar direcciones IPv4, que son fundamentales para el desarrollo digital de África. Sin un liderazgo funcional, su capacidad para asignar recursos de manera eficiente y transparente está en peligro. Además, el caso de Mauricio ha ilustrado la tensión entre la gobernanza regional de Internet y los marcos constitucionales nacionales.

La constitución de AFRINIC en Mauricio vincula su destino al orden constitucional del país, lo que significa que las acciones ejecutivas y las intervenciones judiciales dentro de Mauricio tienen repercusiones en todo el continente.

La integridad de la gobernanza de AFRINIC es importante para todos los usuarios de Internet en África; en el momento en que la política interna interfiere con los procesos judiciales, se socava la confianza en la neutralidad y estabilidad de todo el sistema de gobernanza de Internet.

Una crisis constitucional con consecuencias continentales

La proclama del presidente interino Hungley ha puesto fin formalmente al breve nombramiento de Bellepeau. Por ahora, AFRINIC sigue sin junta directiva, sin director ejecutivo y sin inspector. Con su futuro en juego, el episodio demuestra cómo el marco constitucional de Mauricio está determinando la gobernanza del único Registro Regional de Internet de África.