Resumen

  • Una reseña de LACNIC afirma que una presentación de 2025 de Badí Quinteros, de CEDIA, describió el monitoreo mensual de la superficie pública de 47 universidades ecuatorianas. La proporción con calificación F, considerada crítica, habría bajado del 23,4 % al 11,1 %.
  • El resumen de la ponencia en la agenda de FIRST informa las mismas cifras, pero ninguno de los dos documentos dice cuántas universidades recibieron F ni cuántas fueron puntuadas en cada extremo. Por eso no se puede reproducir el cálculo con la información publicada.

Análisis

Un porcentaje sin su recuento

La reseña que LACNIC publicó el 29 de septiembre de 2026 vuelve sobre una sesión de 2025 en LACNIC 44. Señala que Badí Quinteros, de CEDIA, presentó datos de monitoreo de 47 universidades ecuatorianas y que la proporción con una calificación crítica cayó del 23,4 % al 11,1 % mientras las instituciones corregían vulnerabilidades expuestas en la superficie pública. La agenda original del simposio de FIRST ofrece el resumen más completo: el monitoreo fue mensual entre enero y julio de 2025.

También informa que todas las instituciones tenían CVE críticos y medios sin parchear, que más del 95 % mantenía credenciales expuestas, que el promedio del portafolio pasó de 72 a 76 y que la Universidad Técnica del Norte subió de 42 a 97 puntos.

Son resultados comunicados en una ponencia, no una base de datos publicada. La agenda de FIRST y la reseña de LACNIC son versiones relacionadas de la misma presentación, no corroboraciones independientes. Ninguna incluye puntuaciones por institución, el número de calificaciones F al comienzo y al final ni la cantidad de instituciones incorporadas en cada cálculo. Los documentos citados tampoco especifican la escala, las fechas exactas de los extremos o el tratamiento de puntuaciones faltantes.

La diferencia importa porque decir que se monitorearon 47 universidades no demuestra que las 47 recibieran una puntuación en ambas fechas. Con un denominador fijo de 47, el 23,4 % coincide con 11 de 47 al redondear. En cambio, el 11,1 % no es la proporción, redondeada a un decimal, de un número entero de instituciones sobre 47. Por ejemplo, cinco de 45 sí darían 11,1 %; es solo una ilustración aritmética, no una afirmación sobre el denominador real del estudio.

La falta de ese dato no demuestra que alguno de los porcentajes sea incorrecto. El segundo cálculo podría incluir un número distinto de instituciones puntuadas, una cohorte cambiante, registros incompletos o una población evaluada que no coincide con el total monitoreado. Las fuentes no indican cuál explicación, si alguna, corresponde. Tampoco demuestran que hayan disminuido las vulnerabilidades, los ataques exitosos o los incidentes observados. La evolución de una puntuación y la de una tasa de incidentes son medidas distintas.

La publicación reciente de LACNIC presenta el resultado al invitar al simposio FIRST de 2026. Ese contexto ayuda a entender por qué reapareció la cifra, pero no aporta otra medición ni valida la anterior. La agenda de FIRST sigue siendo la descripción pública original de la ponencia; la reseña posterior repite la afirmación, pero no constituye una segunda serie de datos.

La solicitud concreta es sencilla: publicar cuántas instituciones obtuvieron F y cuántas fueron puntuadas en cada extremo, identificar la definición y las fechas de la escala e indicar si cambió la cobertura de la cohorte o el tratamiento de datos faltantes. No hace falta divulgar detalles sensibles de cada institución para responder una pregunta agregada. Hasta entonces, lo defendible es decir que la presentación informó una caída del 23,4 % al 11,1 %, sin que el registro público permita reconstruir su denominador.

Fuentes