• Google ofreció 147 millones de dólares a Epic Games con la esperanza de que su juego Fortnite estuviera disponible en la tienda Google Play.
  • Google teme que un ‘contagio’ de desarrolladores desertores le cueste mucho dinero.

Un choque ‘épico’

En los últimos días, una batalla legal de alto riesgo ha cautivado al mundo tecnológico. Google y Epic Games están en desacuerdo sobre la distribución de aplicaciones Android y las compras dentro de la aplicación. La disputa, observada de cerca por expertos de la industria y académicos legales, podría remodelar la forma en que los usuarios de teléfonos inteligentes acceden a las aplicaciones Android y pagan por el contenido dentro de las aplicaciones.

En el centro de la batalla legal se encuentra Google Play Store, el principal canal de distribución de aplicaciones Android y compras dentro de la aplicación. La demanda de Epic Games contra Google se centra en las tarifas de suscripción y transacciones únicas específicas de la aplicación, así como en otros términos que Epic alega ayudan a Google a mantener un monopolio ilegal. El CEO de Epic, Tim Sweeney,alegóuna vez que Google “controla, vigila y grava las transacciones entre usuarios y desarrolladores” en violación de la ley antimonopolio de EE. UU.

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El enfrentamiento legal entre los dos gigantes tecnológicos se produce tras un debate de años sobre si los operadores de tiendas de aplicaciones como Google y Apple fomentan un ecosistema de aplicaciones abierto y competitivo. Ambas empresas argumentan que sus tiendas de aplicaciones ayudan a generar miles de millones de dólares en ingresos para las pequeñas empresas, al tiempo que garantizan que los usuarios de Android e iOS se beneficien de la supervisión de seguridad proporcionada por los gigantes tecnológicos.

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La disputa entre Epic Games y Google comenzó en 2018 cuando Epic Games lanzó su popular juego de supervivencia Fortnite directamente en dispositivos Android en lugar de a través de Play Store. Esta medida permitió a Epic Games vender su moneda del juego, V-Bucks, sin darle a Google una parte de las ganancias. Google, que normalmente se lleva el 30% de todas las transacciones de Play Store, vio esto como una amenaza directa a su modelo de negocio.

En respuesta, Google intentó llegar a un acuerdo con Epic Games, ofreciéndole un contrato de 147 millones de dólares para distribuir sus juegos a través de Play Store. Según documentos judiciales, Google esperaba que este acuerdo evitara que otros desarrolladores siguieran el ejemplo de Epic Games y eludieran sus tarifas. Sin embargo, Epic Games rechazó la oferta, dando lugar a la actual disputa legal. Google teme que la propagación de deserciones de desarrolladores le cueste miles de millones de dólares en ingresos de Android.

Googleconfirmó al tribunal queEpic Gameshabía recibido un acuerdo de 147 millones de dólares para llevar su exitoso juegoFortnitea la tienda Google Play.Purnima Kochikar, vicepresidenta de socios de juegos de Google, dijo queel acuerdo había sido aprobado y enviado a Epic, pero no fue aceptado.

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El resultado de esta batalla legal podría tener consecuencias de gran alcance para la industria tecnológica. Si Epic Games gana su caso, podría obligar a Google a reconsiderar su enfoque de distribución de aplicaciones y compras dentro de la aplicación. Esto podría abrir Play Store a una mayor competencia, dando a los desarrolladores más opciones para distribuir sus aplicaciones y recibir pagos. Sin embargo, si Google prevalece, podría mantener su monopolio en la distribución de aplicaciones Android, manteniendo un fuerte control sobre su lucrativa fuente de ingresos.

Mientras tanto, los usuarios de teléfonos inteligentes de todo el mundo estarán observando de cerca para ver cómo se desarrolla este choque de titanes. Con tanto dinero e influencia en juego, esta batalla legal promete ser una contienda muy reñida.