- Google presenta el cable submarino Sol que abarca desde Florida hasta la Península Ibérica y las islas atlánticas para mejorar la conectividad de IA y de la nube.
- El sistema construido en EE. UU. aterriza en Florida a través de DC BLOX y en España a través de Telxius, mejorando la capacidad, la latencia y la resiliencia de la red.
Qué ocurrió: Lanzamiento del cable submarino
Google ha anunciadosu último avance en infraestructura, presentando hoy el cable submarino “Sol”. El cable, que recibe su nombre de la palabra en español y portugués para “sol”, conectará Florida (con aterrizaje en Palm Coast a través deDC BLOX), Bermudas, las Azores y España (a través deTelxius), incluyendo también a Portugal. Fabricado en EE. UU., Sol tiene como objetivo trabajar junto con el sistema Nuvem existente de Google para mejorar la capacidad, reducir la latencia y reforzar la resiliencia de la red. El Secretario de Comercio de Florida, J. Alex Kelly, destacó que este es el primer enlace de fibra directo del estado con Europa, mientras que los funcionarios locales señalaron su importancia como una “puerta de entrada a la economía digital mundial”.
El cable se interconecta por tierra en EE. UU. y la Península Ibérica, incluye 16 pares de fibra óptica y aumentará la redundancia en las 42 regiones de Google Cloud. Brian Quigley, vicepresidente de Infraestructura de Red Global de Google Cloud, señaló la alineación de Sol con su estrategia para fortalecer el rendimiento y la confiabilidad del tráfico impulsado por IA y la nube.
Lea también:Google y Chile construirán el primer cable submarino del Pacífico Sur
Lea también:Conectando océanos: la ambición del cable Fiyi de Google
Por qué es importante
El cable Sol de Google representa una inversión estratégica en infraestructura digital que respalda el crecimiento exponencial de la IA y los servicios en la nube. A medida que aumentan las cargas de trabajo de IA, las empresas y los gobiernos exigen enlaces de datos más rápidos y confiables. Este cable aborda directamente esas necesidades al proporcionar una vía de baja latencia y alta capacidad entre América del Norte y Europa.
Desde el punto de vista político y de mercado, el enlace ayuda a diversificar la conectividad transatlántica más allá de los puntos de aterrizaje tradicionales del noreste de EE. UU., reduciendo la dependencia y aumentando la resiliencia. Para regiones como Florida, subraya los centros tecnológicos emergentes fuera de los centros costeros típicos, atrayendo inversiones empresariales y de telecomunicaciones.
Técnicamente, Sol agrega redundancia a sistemas existentes como Nuvem y otros (por ejemplo, Equiano, Firmina), creando una red de malla que puede redirigir el tráfico en caso de interrupciones. Eso es clave para las empresas que operan en múltiples regiones de la nube, garantizando experiencias de servicio consistentes.
Geopolítica y socialmente, aterrizar en lugares como Bermudas y las Azores empodera a estas comunidades para participar en los flujos de datos globales y fomenta las economías digitales locales. En resumen, Sol no es solo un cable, es una columna vertebral para el futuro crecimiento de la IA, la nube y socioeconómico en ambos lados del Atlántico.

