• El cable submarino Nuvem conectará Carolina del Sur y Portugal, ofreciendo capacidad adicional para el creciente tráfico digital.
• El cable forma parte de la estrategia más amplia de infraestructura de Google y sigue a inversiones recientes en centros de datos de nube e inteligencia artificial.
Qué sucedió: Google lanza el proyecto submarino Nuvem
Google anuncia un nuevo sistema privado de cable submarino, llamado Nuvem, diseñado para conectar Estados Unidos y Portugal. El cable aterrizará en Carolina del Sur y en la localidad portuguesa de Sesimbra. Se construirá en asociación con SubCom, un proveedor estadounidense de cables submarinos. Según Google, Nuvem incluirá tecnología avanzada de fibra que le permitirá transportar más datos y operar de manera eficiente ante la creciente demanda.
Está previsto que el cable esté terminado en 2026. Nuvem se suma a la creciente cartera de sistemas submarinos privados de Google, que incluye Firmina (que une Estados Unidos con Sudamérica) y Equiano (que conecta Portugal con África). El proyecto es parte de la estrategia de red más amplia de la compañía, que actualmente respalda más de 38 regiones de nube en todo el mundo. Google afirma que el cable mejorará la resiliencia de la red, reducirá la latencia y ofrecerá un movimiento de datos más seguro a través de los continentes.
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Por qué es importante
El cable Nuvem refleja el creciente control corporativo sobre la infraestructura de internet. A medida que las empresas tecnológicas expanden sus servicios de nube, inteligencia artificial y empresariales, buscan la propiedad directa de los sistemas físicos que los respaldan. Actualmente, los cables submarinos transportan alrededor del 99 % del tráfico internacional de internet, lo que los convierte en un componente clave del comercio digital global.
El movimiento de Google sigue pasos similares de Meta, Amazon y Microsoft, que han financiado o coposeen sistemas de cable submarino. Estos proyectos otorgan a las grandes plataformas un mayor control sobre la latencia, el costo y la redundancia. También plantean preguntas sobre la neutralidad a largo plazo, la gobernanza de datos y el acceso equitativo a la infraestructura de internet.
Los proveedores de nube más pequeños y las operadoras de telecomunicaciones pueden tener dificultades para competir a medida que los hiperescaladores consolidan capacidad y construyen sistemas paralelos. El creciente papel de Portugal como centro europeo de aterrizaje de cables es parte de una tendencia más amplia, con EllaLink y Equiano también reforzando las conexiones entre Europa, África y las Américas. Estas inversiones moldearán el rendimiento y el control de internet a través del Atlántico en los próximos años.

