• Las negociaciones sobre un acuerdo fiscal global se han extendido más allá del 30 de junio, y los gobiernos esperan avances en la próxima reunión del G20.
  • El alto riesgo de estas negociaciones podría llevar a la reimplantación de impuestos a los gigantes tecnológicos estadounidenses por parte de varios países si no se alcanza un acuerdo final.

NUESTRA OPINIÓN
El crecimiento de la economía digital ha planteado nuevos desafíos al sistema fiscal tradicional, y el plan «Pilar 1» para un acuerdo fiscal global en 2021 se creó con el objetivo de redistribuir equitativamente los derechos fiscales de las grandes empresas multinacionales mediante un nuevo régimen fiscal. Sin embargo, el proceso de negociación no ha sido fácil, y la fecha límite del 30 de junio ha pasado sin que se acuerden los términos finales del pacto fiscal mundial. En este contexto, la reunión de ministros de Finanzas del G20 se ha convertido en una plataforma clave para que todas las partes busquen un avance.

–Elodie Qian, reportera de BTW

Qué ocurrió

Las negociaciones sobre un acuerdo fiscal global se han extendido más allá de la fecha límite inicial del 30 de junio, y los gobiernos esperan ahora avances en la próxima reunión de líderes financieros del G20.

El plan «Pilar 1», un componente del acuerdo fiscal global de 2021, busca sustituir los impuestos unilaterales sobre servicios digitales a grandes empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Amazon y Apple. El objetivo es establecer un nuevo mecanismo para compartir los derechos fiscales entre una gama más amplia de empresas a escala mundial.

El alto riesgo de estas negociaciones podría llevar a la reimplantación de impuestos a los gigantes tecnológicos estadounidenses por parte de varios países si no se alcanza un acuerdo final, lo que podría dar lugar a aranceles punitivos sobre exportaciones a EE. UU. por valor de miles de millones de dólares.

Los acuerdos de statu quo en virtud de los cuales Washington había suspendido las represalias comerciales amenazadas contra siete países (Austria, el Reino Unido, Francia, India, Italia, España y Turquía) expiraron el 30 de junio, pero Estados Unidos no ha tomado medidas para imponer aranceles.

Los países europeos están presionando para obtener garantías de que Estados Unidos mantendrá la congelación de aranceles que afectan a importaciones anuales por valor de unos 2.000 millones de dólares, incluidos el champán francés, los bolsos italianos y las lentes ópticas, mientras continúan las discusiones en la reunión del G20 en Río de Janeiro.

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Por qué es importante

La UE ha calificado la finalización del acuerdo fiscal internacional como una «máxima prioridad» en su documento preparado para la reunión del G20, instando a los países a finalizar las discusiones sobre todos los aspectos del Pilar 1 y firmar laConvención Multilateral (MLC)para finales del verano.

Canadá se ha sumado a los países que imponen impuestos unilaterales sobre los servicios digitales, y la ministra de Finanzas,Chrystia Freeland, declaró que «simplemente no es razonable ni justo que Canadá suspenda indefinidamente nuestras propias medidas» después de que venciera el plazo del 30 de junio sin un acuerdo sobre el Pilar 1.

Estados Unidos se opone a estos impuestos, por considerarlos discriminatorios contra las empresas estadounidenses, y un portavoz del Tesoro animó a los países a finalizar el trabajo sobre el acuerdo del Pilar 1.

La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos también apoya las negociaciones de la OCDE/G20 como el mejor camino para abordar los desafíos que plantea la digitalización de la economía al sistema fiscal internacional.

La secretaria del Tesoro,Janet Yellen, ha señalado que el «Monto B» se aplicaría a miles de empresas por debajo del umbral de ingresos anuales de 20.000 millones de dólares. Este mecanismo tiene por objeto proporcionar certidumbre fiscal a estas empresas mediante un método objetivo de cálculo de la obligación tributaria.

En la reunión del G20, se espera que Yellen aborde las preocupaciones sobre la continuidad de los compromisos políticos de Estados Unidos tras la decisión del presidente Joe Biden de no presentarse a la reelección y la creciente ansiedad internacional ante el posible regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.