- Las repetidas disputas electorales de AFRINIC han atrado la atención mundial, planteando dudas sobre si el RIR de África puede cumplir con las normas internacionales de transparencia.
- A medida que la ICANN, los gobiernos y las partes interesadas intervienen, la forma en que AFRINIC resuelva sus desafíos de gobernanza podría redefinir la credibilidad e influencia de África en la gobernanza de Internet.
Las disputas al descubierto
Desde mediados de 2021, AFRINIC ha estado envuelta en batallas legales y rupturas de gobernanza interna. Un punto crítico importante ocurrió en junio de 2025, cuando AFRINIC intentó celebrar elecciones de la junta directiva bajo la supervisión de un administrador designado por el tribunal. Cientos de miembros emitieron votos (incluso por poder) el 23 de junio, pero el proceso se detuvo cuando se impugnó un poder. AFRINIC anuló toda la elección poco después, alegando irregularidades. (Aviso a los miembros de AFRINIC, 15 de julio de 2025)
Organismos globales como la ICANN respondieron con avisos formales exigiendo mayor equidad, transparencia y claridad en las reglas electorales. El 6 de junio de 2025, ICANN pidió medidas correctivas inmediatas, incluyendo claridad sobre el registro de miembros, la composición del comité de nominaciones y el procedimiento electoral. Los críticos dicen que la anulación —desencadenada por un único poder impugnado— sienta un precedente preocupante: que las disputas de procedimiento menores pueden invalidar un gran número de votos válidos, socavando la confianza de los miembros.
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Implicaciones para el papel global de África
El sistema global de gobernanza de Internet depende de que los Registros Regionales de Internet (RIR) funcionen con legitimidad, equidad y estabilidad. Cuando se percibe que AFRINIC enfrenta dificultades con la integridad electoral básica, las partes interesadas globales—ICANN, la NRO (Organización de Recursos de Números), ISP, comunidades técnicas—comienzan a preguntarse qué significa esto para la participación de África en el establecimiento de normas.
Los retrasos, las intervenciones judiciales y las anulaciones repetidas corren el riesgo de disminuir la voz de África en las decisiones políticas y la asignación de recursos – por ejemplo, la distribución de IPv4/IPv6, la solución de problemas de coordinación global o la confianza para albergar o hacer cumplir políticas de gobernanza de Internet. Si se percibe a AFRINIC como inestable o poco confiable, algunos socios internacionales podrían favorecer organismos con una gobernanza más centralizada o externos en la coordinación futura, reduciendo la capacidad de África.
Además, la confianza interna de los miembros es fundamental. Cuando los miembros sienten que sus votos pueden ser descartados por tecnicismos procesales, la participación disminuye y la legitimidad se resiente. Eso crea un círculo vicioso: menor participación – menor legitimidad – más presión externa. África no puede permitirse perder esta posición en un campo que es cada vez más competitivo y políticamente sensible a nivel global.

