- Los comisionados de la FCC Nathan Simington y Geoffrey Starks han renunciado, lo que crea dos vacantes en la Comisión.
- Sus salidas se producen en medio de preocupaciones sobre la neutralidad política del organismo, mientras el presidente Brendan Carr intensifica el escrutinio de los principales medios de comunicación.
Qué sucedió: Simington y Starks dimiten de la FCC en medio del escrutinio político
Dos miembros de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) han confirmado sus renuncias, creando vacantes en el panel de cinco miembros del organismo. Nathan Simington, un republicano nombrado en 2020, dejará su cargo a finales de esta semana. Durante su tiempo en la FCC, Simington promovió restricciones a las empresas de redes sociales, apoyó cambios en las reglas de propiedad de medios y pidió la reclasificación de plataformas de streaming como YouTube TV.
Geoffrey Starks, un demócrata cuyo mandato debía expirar en 2027, también confirmó a principios de este año que dejaría el cargo. En su nota de despedida, expresó su agradecimiento a sus colegas y al personal de la FCC. Las dos salidas abren puestos importantes en la Comisión. El presidente Trump ha nominado a Olivia Trusty para ocupar uno de los asientos, pero su confirmación aún está pendiente de la aprobación del Senado, lo que podría reducir temporalmente la capacidad operativa de la Comisión.
Lea también: La FCC abre 20 000 MHz del espectro satelital para nuevos servicios
Lea también: La FCC actualiza las normas de potencia satelital y abre la banda de 37 GHz
Por qué es importante
Las renuncias se producen en un momento de mayor tensión política en torno a la FCC. El presidente del organismo, Brendan Carr, nombrado por el presidente Trump, ha reabierto investigaciones sobre importantes cadenas de televisión como CBS, ABC y NBC. Estas investigaciones se refieren a presuntas “distorsiones informativas”, especialmente en torno a la cobertura de las elecciones de 2024. Las acciones de Carr han suscitado críticas de observadores que las consideran parte de un esfuerzo más amplio para politizar las actividades regulatorias de la FCC.
Los próximos nombramientos podrían influir aún más en la dirección e independencia del organismo mientras continúa navegando en un entorno altamente polarizado.

