•Colliers afirma que la disponibilidad de energía está redefiniendo la inversión en centros de datos en EMEA

•La inversión en centros de datos sigue a la infraestructura energética en lugar de a las ventajas tradicionales de conectividad



El hecho

La disponibilidad de energía se ha convertido en la principal limitación para el desarrollo de centros de datos en Europa, Oriente Medio y África, según el último informe de centros de datos de EMEA de Colliers. La consultora estima que la región cuenta ahora con 12,5 GW de capacidad operativa de centros de datos, pero señala que la expansión futura está cada vez más limitada por el suministro eléctrico, los plazos de conexión a la red, los retrasos en la planificación y la disponibilidad de emplazamientos adecuados, más que por la demanda de los clientes.

Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín siguen siendo los mercados de centros de datos dominantes en EMEA, pero la creciente presión sobre la infraestructura energética está cambiando las prioridades de inversión. Los promotores recurren cada vez más a ciudades como Madrid, Milán y Lisboa, así como a los países nórdicos y Europa Central y Oriental, donde una mayor disponibilidad de red y unos permisos más rápidos aumentan la probabilidad de poner en marcha nueva capacidad.

Colliers también advierte de que los proyectos anunciados no deben confundirse con la capacidad ejecutable. Aunque se han anunciado alrededor de 78 GW de proyectos en fase inicial en toda la región EMEA, el éxito de la ejecución dependerá en última instancia de la preparación de la infraestructura, en particular de la disponibilidad de energía fiable.

La evaluación

Las conclusiones de Colliers reflejan una transformación más amplia en la economía de los centros de datos. Durante décadas, los principales mercados europeos competían en conectividad, proximidad al cliente y ecosistemas digitales maduros. La IA está cambiando esas prioridades. El factor limitante del sector ya no es la demanda de los clientes, sino la capacidad de asegurar suficiente energía en plazos comercialmente viables.

Los inversores evalúan cada vez más los mercados no solo por la geografía o la disponibilidad de terrenos, sino por la confianza en que los proyectos puedan pasar de la aprobación a la operación. La creciente brecha entre los desarrollos anunciados y la capacidad ejecutable demuestra que la ejecución importa tanto como la ambición.

Para los lectores de BTW, la capacidad de ejecución es la nueva métrica competitiva. Donde antes la conectividad de fibra definía los mercados de centros de datos, ahora la disponibilidad de energía dicta dónde se construye la capacidad. Irlanda y los países nórdicos están ganando cuota no por su ubicación, sino porque pueden suministrar energía más rápido. La cuestión es si los mercados tradicionales pueden adaptar sus procesos de planificación con suficiente rapidez o si el mapa de centros de datos de EMEA se está redibujando de forma permanente.

Qué observar

Observe si Madrid, Milán, Lisboa, los países nórdicos y Europa Central y Oriental convierten los proyectos anunciados en capacidad operativa más rápido que los centros establecidos. También hay que seguir de cerca la inversión en la red, las reformas de los permisos y las estrategias de autogeneración, ya que estos factores determinarán cada vez más dónde se construye la próxima generación de infraestructura de IA.